Al parecer, dos ingenieros de Robinhood convirtieron una de las informaciones más confidenciales de la empresa —qué criptomonedas estaban a punto de cotizar— en una señal de negociación personal en Hyperliquid. Los fiscales federales afirman que Hefu Chai y Huaisong Xiang compraron repetidamente futuros perpetuos antes de que Robinhood Crypto anunciara nuevas cotizaciones de tokens en 2025 y 2026. Al parecer, cada uno de ellos obtuvo más de 50 000 dólares. Ahora ambos se enfrentan a cargos por fraude en el mercado de materias primas y por fraude electrónico, que conllevan penas máximas de prisión de 10 y 20 años, respectivamente.
Acusan a los ingenieros de Robinhood de convertir las cotizaciones en operaciones con información privilegiada

Puntos clave
- Los ingenieros de Robinhood, Chai y Xiang, presuntamente operaron antes de las cotizaciones de tokens en 2025 y 2026.
- Los contratos perpetuos hiperlíquidos habrían convertido los planes confidenciales de cotización de Robinhood en beneficios de más de 50 000 dólares.
- Chai y Xiang se enfrentan cada uno a cargos que conllevan penas máximas de prisión de 10 y 20 años.
El calendario de cotizaciones de Robinhood se convirtió, presuntamente, en una señal de negociación
Hefu Chai y Huaisong Xiang tenían el tipo de acceso en el lugar de trabajo por el que la mayoría de los operadores de criptomonedas pagarían una fortuna. Según alegan los fiscales, como ingenieros de Robinhood, podían acceder a información confidencial que revelaba si Robinhood Crypto tenía previsto añadir determinadas criptomonedas y cuándo lo haría. En lugar de limitarse a mantener esa información dentro de la empresa, las autoridades federales afirman que ambos se conectaban repetidamente a Hyperliquid y compraban futuros perpetuos vinculados a esos mismos tokens antes de que Robinhood lo anunciara al resto.
Cuando las cotizaciones se hicieron públicas, sus posiciones ya estaban establecidas. Al parecer, Chai y Xiang ganaron cada uno más de 50 000 dólares. Lo curioso es que no necesitaban poseer los tokens por los que apostaban.
La operación se realizó en otro lugar
Hyperliquid funciona como un mercado descentralizado (DEX), y sus futuros perpetuos permiten a los operadores especular sobre el precio de un activo sin llegar a poseerlo. A diferencia de los futuros convencionales, los perpetuos no tienen fecha de vencimiento. Los operadores pueden mantenerlos abiertos siempre que cumplan los requisitos de financiación.
Esa distinción constituye el núcleo del caso. La fiscalía alega que Chai y Xiang sabían que Robinhood se estaba preparando para cotizar determinadas criptomonedas y que, a continuación, utilizaron esa información para negociar derivados en una plataforma totalmente diferente. En otras palabras, la información confidencial procedía supuestamente de una empresa, mientras que las operaciones se realizaron en otro lugar.
Curiosamente, esa separación aparentemente no proporcionó la distancia jurídica que, según los fiscales, la pareja necesitaba.
Más de 50 000 dólares cada uno antes de los anuncios
Según las denuncias, el supuesto patrón no fue una apuesta afortunada puntual. Entre 2025 y 2026, Chai y Xiang compraron repetidamente futuros perpetuos antes de que Robinhood anunciara públicamente su compatibilidad con los tokens subyacentes. Al parecer, cada uno se embolsó más de 50 000 dólares en beneficios.
El Gobierno afirma que la información era relevante y no pública, y que ambos ingenieros tenían la obligación de mantenerla confidencial. En cambio, según alegan los fiscales, convirtieron los planes internos de cotización de Robinhood en información privilegiada sobre acontecimientos que podrían influir en los mercados de criptomonedas. Para entonces, las operaciones ya se habían registrado.
Una operación con criptomonedas con un problema muy tradicional
Chai, de 36 años, y Xiang, de 30, se enfrentan ahora cada uno a un cargo por infringir la Ley de Mercados de Materias Primas, que conlleva una pena máxima de 10 años, y a un cargo por fraude electrónico, que conlleva una pena máxima de 20 años.
El fiscal federal Jamie McDonald expuso claramente la teoría del Gobierno: «Apropiarse indebidamente de información confidencial para operar en los mercados de derivados en beneficio propio es ilegal». El caso también traslada un viejo problema financiero a un contexto decididamente moderno. La supuesta ventaja era información corporativa. El instrumento era un futuro perpetuo. El escenario fue un exchange descentralizado (DEX) de criptomonedas. Por otro lado, el mensaje de la fiscalía es casi aburridamente convencional: cambiar el instrumento financiero no implica necesariamente cambiar las reglas. Que un jurado acabe estando de acuerdo con las acusaciones es otra cuestión. Chai y Xiang se presumen inocentes hasta que se demuestre lo contrario.
La noticia llega tras el caso del infame comando que apostó por la captura de Nicolás Maduro y el del antiguo operador del teleprompter del presidente de EE. UU., que apostó por los discursos de Trump. Las acusaciones de uso de información privilegiada han sido muy frecuentes en 2026, y la tendencia no parece que vaya a remitir a corto plazo.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.












