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Las probabilidades de que se apruebe la Ley CLARITY se reducen al 30 %, ya que la votación en el Senado se enfrenta a dificultades

Galaxy Research ha rebajado al 30 % su estimación de que la Ley CLARITY entre en vigor en 2026, después de que los legisladores hicieran público el texto definitivo del proyecto de ley sobre la estructura del mercado de las criptomonedas, en el que las disputas sin resolver amenazan el apoyo bipartidista necesario para su aprobación.

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Las probabilidades de que se apruebe la Ley CLARITY se reducen al 30 %, ya que la votación en el Senado se enfrenta a dificultades

Puntos clave

  • Galaxy Research ha rebajado su estimación sobre la aprobación de la Ley CLARITY del 50 % al 30 %, ya que las negociaciones en el Senado se enfrentan a nuevos obstáculos.
  • El proyecto de ley, de 616 páginas, combina normas sobre la estructura del mercado de criptomonedas con disposiciones en materia de ética, cumplimiento, custodia y monedas estables.
  • Los partidarios se enfrentan a un difícil cálculo de votos, ya que los legisladores buscan los 60 votos necesarios para superar un bloqueo parlamentario en el Senado.

Galaxy Research rebaja las perspectivas de la Ley CLARITY tras la publicación del texto definitivo del Senado

Galaxy Research ha rebajado al 30 % su estimación de que la Ley CLARITY entre en vigor en 2026, tras la publicación por parte del Senado del texto legislativo combinado, lo que aumenta la presión sobre los legisladores para que resuelvan las disputas antes del receso de agosto.

La revisión de las perspectivas la realizó Alex Thorn, director de investigación de Galaxy Research, después de que los legisladores publicaran el proyecto de ley de 616 páginas, que combina propuestas de la Comisión de Agricultura y de la Comisión Bancaria del Senado con nuevas disposiciones que abarcan la ética, la aplicación de la ley, las monedas estables y las normas de custodia.

Thorn había estimado anteriormente que el proyecto de ley tenía un 50 % de posibilidades de convertirse en ley tras los avances en las comisiones, pero la empresa rebajó sus previsiones a medida que las negociaciones se complicaban y el calendario del Senado se iba ajustando. Galaxy Research ya había rebajado anteriormente las probabilidades de la Ley CLARITY al 50 %, ante la creciente presión a la que se veían sometidos los legisladores para completar la legislación.

El director de investigación lo detalló en un artículo publicado el 24 de julio en X:

«Reducimos nuestra estimación de la probabilidad de que la Ley CLARITY se convierta en ley en 2026 al 30 %».

Las cuentas de la votación en el Senado plantean un reto para el apoyo bipartidista

La Ley CLARITY contiene 104 artículos numerados repartidos en cuatro divisiones y recoge varias prioridades del sector, entre ellas las protecciones para los desarrolladores, las garantías de autocustodia y las normas para los intermediarios de activos digitales. El proyecto de ley también crea nuevas herramientas de aplicación de la ley dirigidas al fraude relacionado con las criptomonedas, incluidas las estafas a personas mayores y las operaciones de «pig-butchering», al tiempo que establece requisitos para los custodios cualificados de activos digitales. Thorn destacó el reto al que se enfrentan los partidarios:

«Es posible que el proyecto de ley ni siquiera cuente con una mayoría clara dentro del propio partido mayoritario, y mucho menos con los 60 votos necesarios para superar un bloqueo parlamentario».

El recuento de votos se ha convertido en el principal reto para los partidarios de la ley, ya que los legisladores necesitan el respaldo bipartidista para que la legislación prospere en el Senado.

Las disposiciones éticas se convierten en el principal punto de desacuerdo

El último borrador de la Ley CLARITY introduce una nueva sección sobre ética que prohíbe a determinados altos cargos del Gobierno y a sus cónyuges emitir o patrocinar activos digitales mientras ocupen sus cargos.

La propuesta establece requisitos de divulgación y asigna la autoridad para velar por su cumplimiento al Departamento de Justicia (DOJ). La disposición ha suscitado críticas por parte de los legisladores que desean garantías más sólidas en materia de conflictos de intereses y delitos financieros.

Los legisladores demócratas que participan en las negociaciones presionaron para que se incluyeran normas éticas más estrictas, protecciones para los consumidores, salvaguardias contra las finanzas ilícitas y disposiciones sobre la integridad del mercado. Siete demócratas, entre ellos los senadores Mark Warner, Angela Alsobrooks, Cory Booker, Catherine Cortez Masto, Rubén Gallego, John Hickenlooper y Raphael Warnock, afirmaron que el texto actual se quedaba corto. La senadora estadounidense Elizabeth Warren (D-MA) criticó por su parte el borrador y pidió medidas más estrictas para prevenir los delitos financieros. Esta controversia ha supuesto un reto adicional para los negociadores que intentan conseguir apoyo para la legislación antes del receso del Senado en agosto.

El sector de las criptomonedas está atento a la ventana legislativa

La Ley CLARITY establecería normas federales para la clasificación de los activos digitales, la supervisión de las plataformas de intercambio, los requisitos de custodia y las responsabilidades reguladoras entre la Comisión de Valores y Bolsa de EE. UU. (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC). Este marco ha llamado la atención de las empresas de criptomonedas y los inversores que buscan normas más claras para operar en Estados Unidos.

Ahora que el Senado se acerca a su receso de agosto, la ventana legislativa que queda se ha convertido en un factor clave para el futuro del proyecto de ley. Las empresas del sector de las criptomonedas y los votantes siguen atentos a si los legisladores pueden resolver sus desacuerdos y hacer avanzar la legislación antes de que las prioridades del año electoral modifiquen el calendario del Congreso.

El debate se produce tras un prolongado esfuerzo por crear normas federales para el mercado de las criptomonedas, en el que los legisladores ya habían tenido dificultades anteriormente para ultimar un marco normativo. La última ronda de negociaciones ha mantenido incierto el futuro de la Ley CLARITY, mientras sus defensores trabajan para superar las divisiones políticas.

Las disposiciones éticas siguen siendo uno de los principales puntos de desacuerdo, y los legisladores debaten sobre la rendición de cuentas del Gobierno, las normas de supervisión y las protecciones contra los delitos financieros. Los legisladores demócratas criticaron el borrador de la Ley CLARITY tras expresar su preocupación por las salvaguardias de la propuesta.

Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.

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