Los responsables de finanzas del G20 respaldaron unas vías normativas claras para la innovación en activos digitales, al tiempo que combinaban el crecimiento con medidas de protección de la estabilidad financiera. La declaración también impulsa el trabajo sobre las monedas estables globales, los pagos transfronterizos y una aplicación más estricta de las normas sobre activos virtuales.
El G20 respalda unas vías normativas claras para el crecimiento de los activos digitales

Puntos clave
- Los ministros de Finanzas del G20 respaldan vías claras para el crecimiento de los activos digitales.
- Los reguladores globales están estudiando los riesgos transfronterizos de las monedas estables.
- El G20 insta a una aplicación más estricta de las normas contra el blanqueo de capitales en el ámbito de las criptomonedas.
El G20 incluye los activos digitales en su agenda de crecimiento global
Los ministros de Finanzas y los gobernadores de los bancos centrales del Grupo de los 20 respaldaron unas vías regulatorias más claras para los activos digitales en su reunión celebrada del 31 de agosto al 1 de septiembre en Asheville, Carolina del Norte. La Declaración de la Presidencia del G20 incluyó los activos digitales entre las prioridades de la presidencia estadounidense para 2026, junto con la deuda soberana, la educación financiera y los desequilibrios globales. Los responsables del G20 afirmaron:
«Reconocemos el papel transformador que la innovación financiera digital, incluidos los activos digitales, puede desempeñar a la hora de respaldar un crecimiento económico de base amplia, así como el papel clave del sector privado a la hora de impulsar esta innovación».
Esta última postura amplía la agenda actual del G20 en materia de activos digitales al vincular más directamente la claridad normativa con el crecimiento económico y el desarrollo del sector privado. Una declaración de noviembre de 2025 respaldaba la supervisión coordinada de los criptoactivos, las monedas estables y las finanzas descentralizadas, al tiempo que hacía hincapié en la innovación responsable y en la lucha contra las finanzas ilícitas. La declaración del 1 de septiembre otorga a los activos digitales un lugar más explícito dentro de la modernización financiera, aunque sus compromisos proporcionan una orientación política más que normas nacionales vinculantes. Unas vías más claras podrían reducir el tratamiento fragmentado que eleva los costes de cumplimiento y hace que actividades comparables relacionadas con los activos digitales se enfrenten a requisitos diferentes según las jurisdicciones. Un informe del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) de octubre de 2025 reveló que los países habían avanzado en la regulación de los criptoactivos, pero habían progresado menos en los acuerdos globales sobre monedas estables. El FSB advirtió de que una aplicación inconsistente podría dar lugar al arbitraje regulatorio, complicar la supervisión transfronteriza y debilitar el desarrollo de un ecosistema de activos digitales resiliente.
Las monedas estables y los pagos transfronterizos cobran mayor importancia en la agenda
La declaración sitúa a las monedas estables globales entre las próximas áreas de escrutinio regulatorio internacional, a medida que su uso se expande en los ámbitos del comercio, la liquidación y los pagos. Los responsables del G-20 esperan un informe resumido del FSB en el que se examinen las implicaciones transfronterizas, las fuentes de datos disponibles y los retos de información pendientes relacionados con los acuerdos globales sobre monedas estables. El director general del Banco de Pagos Internacionales (BPI), Pablo Hernández de Cos, situó el mercado mundial de las monedas estables en cerca de 315 000 millones de dólares a principios de abril, y advirtió de que las normas nacionales divergentes podrían provocar una grave fragmentación o un arbitraje regulatorio perjudicial.
Las monedas estables son activos digitales diseñados para mantener un valor estable mediante la vinculación a otro activo, normalmente el dólar estadounidense. Además de una supervisión más estricta, los responsables del G-20 abogaron por ampliar el horario de funcionamiento de los sistemas de pagos de gran valor, adoptar el modelo de datos armonizado ISO 20022 y facilitar la transmisión transfronteriza de datos de servicios financieros, siempre que se cumplan los requisitos legales y de seguridad aplicables.
La aplicación de la normativa del GAFI aporta un contrapeso más sólido en materia de cumplimiento
El discurso orientado al crecimiento va acompañado de exigencias de una supervisión más eficaz contra el blanqueo de capitales en los mercados de activos virtuales. Una evaluación realizada en julio por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) reveló que el 34 % de las 149 jurisdicciones evaluadas cumplían en gran medida con la Recomendación 15, la norma mundial que regula los activos virtuales y los proveedores de servicios. Otro 43 % cumplía parcialmente, el 22 % no cumplía y solo una jurisdicción había alcanzado el pleno cumplimiento.
El G-20 instó al GAFI a dar prioridad a las jurisdicciones con una actividad significativa en materia de activos virtuales y a garantizar que apliquen de manera efectiva las normas existentes. Una iniciativa anterior del GAFI en materia de cumplimiento hizo hincapié en la concesión de licencias, el registro, la supervisión, la «Travel Rule» y la cooperación internacional. La declaración de Asheville también destacó los «complejos de estafa», el uso indebido de la inteligencia artificial por parte de los estafadores y un intercambio más ágil de información entre el sector público y el privado como prioridades de aplicación de la ley, de cara al Foro de Aprendizaje y Desarrollo que el GAFI tiene previsto celebrar en Dallas a finales de este año. La declaración del presidente se comprometió a lo siguiente:
«Nos comprometemos a promover marcos normativos y de supervisión responsables y eficaces que preserven la estabilidad financiera, apoyen el crecimiento económico y establezcan vías claras para una innovación sólida en materia de finanzas digitales y activos digitales, teniendo en cuenta, según proceda, las oportunidades y los retos transfronterizos».
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.










