La Casa Blanca ha acordado un paquete de medidas éticas para la Ley CLARITY y ha remitido el texto a los republicanos del Senado. El presidente Donald Trump ha dado personalmente su visto bueno a la disposición, lo que ha despejado lo que los negociadores denominan el último gran obstáculo del proyecto de ley antes de su votación en el pleno del Senado.
La Casa Blanca alcanza un acuerdo ético sobre la Ley CLARITY mientras Trump supera el último obstáculo del Senado

Puntos clave
- La Casa Blanca envió el texto sobre ética de la Ley CLARITY a los senadores republicanos el 21 de julio.
- La disposición aborda los conflictos relacionados con la declaración de ingresos por criptomonedas de Trump en 2025, que ascienden a 1.400 millones de dólares.
- Los republicanos del Senado tienen hasta el receso, previsto aproximadamente para el 7 de agosto, para aprobar la Ley CLARITY antes de que se agote el plazo.
Un nuevo impulso tras meses de estancamiento
La Ley CLARITY sobre el mercado de activos digitales lleva meses estancada debido a una disputa ética que ha enfrentado a la Casa Blanca con los demócratas del Senado. Los senadores Rubén Gallego y Angela Alsobrooks habían exigido una disposición estricta sobre conflictos de intereses que abarcara al presidente, al vicepresidente y a los miembros del Congreso antes de respaldar el proyecto de ley, y la Administración no había aprobado ese texto a fecha de 20 de julio. La presentadora de «Crypto in America», Eleanor Terrett, escribió en X:
"[I have been] «Según me han informado varias fuentes del sector, la Casa Blanca ha llegado a un acuerdo sobre un paquete de medidas éticas para la Ley CLARITY y ha enviado el texto a determinados republicanos del Senado esta tarde».
La primicia fue corroborada posteriormente por Wu Blockchain, lo que supuso la primera señal de avance desde que las negociaciones se rompieran a principios de julio. El analista de la cadena de bloques informó de que el propio Trump había aceptado la disposición ética, eliminando lo que los negociadores describen como el último gran obstáculo para la votación en el pleno del Senado.
La disputa se remonta a las propias participaciones de Trump en criptomonedas, ya que su declaración patrimonial de 2025 valoraba sus ingresos por activos digitales en más de 1.400 millones de dólares, lo que daba a los demócratas argumentos para sostener que unas disposiciones éticas sin medidas coercitivas reales no tendrían ninguna viabilidad. Ese punto muerto marcó la trayectoria del proyecto de ley, a pesar de que sus disposiciones subyacentes sobre la estructura del mercado contaban con un amplio apoyo bipartidista.
La propia ley CLARITY tiene como objetivo poner fin a la prolongada disputa jurisdiccional entre la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC) y la Comisión de Valores y Bolsa (SEC). Según el borrador actual, la CFTC asumiría la supervisión principal de las materias primas digitales, como el bitcoin, una vez que se considere que una red está suficientemente descentralizada, mientras que la SEC mantendría la autoridad sobre los tokens que funcionan como valores. El proyecto de ley también clasificaría las criptomonedas propiedad de los clientes como bienes de los clientes en caso de quiebra de una plataforma de intercambio, cerrando así un vacío legal puesto de manifiesto por las quiebras de Celsius y Voyager.
El proyecto de ley ya ha superado un importante escollo, ya que la Comisión Bancaria del Senado aprobó su borrador por 15 votos a favor y 9 en contra en mayo, y los negociadores dedicaron aproximadamente 10 meses a armonizar los textos contrapuestos de la Cámara de Representantes y el Senado antes de que la disputa ética frenara el impulso. Esos antecedentes explican en parte por qué el avance de hoy se considera significativo: es la primera señal concreta de que el único escollo pendiente podría resolverse antes de que se agote el calendario legislativo.
Esa votación en comisión también fue elogiada por el sector; el director de políticas de Coinbase calificó el marco subyacente de estructura de mercado como un «avance espectacular» en materia de protección del consumidor e integridad del mercado cuando se aprobó en comisión, una opinión que no ha hecho más que intensificarse a medida que se prolongaba el estancamiento ético.
Un estrecho margen antes del receso
El tiempo es ahora la mayor limitación, ya que el Senado tiene previsto iniciar su receso de verano en la primera semana de agosto, lo que deja al líder de la mayoría, John Thune, solo unas pocas semanas legislativas para llevar el proyecto de ley al pleno. Los republicanos controlan 53 escaños, lo que significa que al menos siete senadores demócratas deben cambiar de bando para superar el umbral de los 60 votos necesario para acabar con el obstruccionismo.
Esta urgencia llega tras una etapa difícil para el proyecto de ley. Los apostantes de los mercados de predicción habían valorado en solo un 39 % las probabilidades de que CLARITY se convirtiera en ley en 2026 a medida que se prolongaba el estancamiento en materia de ética, lo que reflejaba una duda genuina sobre si Washington podría resolver la disputa a tiempo. Aún está por ver si el nuevo acuerdo de la Casa Blanca será suficiente para convencer a los demócratas indecisos. Los términos específicos del compromiso no se han hecho públicos, y se espera que el texto legislativo revisado esté listo en unos días.
Aumenta la presión del sector
Grupos externos han presionado con fuerza para que se apruebe. Una coalición de organizaciones de las fuerzas del orden respaldó recientemente el proyecto de ley, argumentando que unas normas federales claras facilitarían la persecución del fraude relacionado con las criptomonedas. La senadora Cynthia Lummis, por su parte, ha mantenido la presión pública para que se celebre una votación en el pleno en julio desde que los senadores regresaron de su último receso. Esos respaldos, junto con la participación directa de Trump en las conversaciones sobre ética, sugieren que la Administración considera que CLARITY es un objetivo prioritario que debe alcanzarse antes de agosto, en lugar de otra ronda de negociaciones estancadas.
El siguiente paso es la publicación del texto actualizado del proyecto de ley, que incorpore el acuerdo ético, seguida de la votación en el pleno que Thune ha indicado que desea que se celebre antes de que los senadores abandonen Washington.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.
















