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El rial iraní se desploma hasta un mínimo histórico mientras las nuevas sanciones apuntan a su principal fuente de ingresos: la minería de bitcoins

El rial iraní se desplomó esta semana hasta alcanzar un mínimo histórico, justo cuando el nuevo paquete de sanciones del presidente Trump señalaba por primera vez a los activos digitales como objetivo, lo que supone una amenaza para el negocio de minería de bitcoins del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), valorado en miles de millones de dólares.

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El rial iraní se desploma hasta un mínimo histórico mientras las nuevas sanciones apuntan a su principal fuente de ingresos: la minería de bitcoins

Puntos clave

  • El rial iraní alcanzó un mínimo histórico de 2,02 millones por dólar el 24 de agosto, en medio de las nuevas sanciones estadounidenses.
  • Según se informa, el IRGC controla el 65 % de la capacidad de minería de bitcoins de Irán a través de granjas vinculadas al Estado.
  • Las nuevas sanciones de Trump señalan por primera vez a los activos digitales como objetivo, según el Tesoro.

Un rial en mínimos históricos y una nueva oleada de sanciones

El tipo de cambio en el mercado libre iraní cayó a aproximadamente 2,02 millones de riales por dólar a principios de esta semana, frente a los 1,53 millones registrados durante el primer trimestre de este año. La caída se produjo la misma semana en que la Administración Trump puso en marcha la «Operación Economic Outcast», un amplio paquete de sanciones anunciado por primera vez el 19 de agosto que añadió más de 60 entidades a la lista negra del Tesoro. Cabe destacar que, por primera vez, se señalaron los activos digitales como un sector susceptible de ser sancionado, junto con la tecnología, el oro, la aviación y el transporte marítimo.

Iran rial crashes to historic lows.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que el objetivo es obligar al Banco Melli, de propiedad estatal iraní, a «cerrar y desaparecer» o a perder por completo el acceso al dólar, y advirtió de que en unas semanas podrían aplicarse sanciones secundarias a los socios comerciales de Irán. El Fondo Monetario Internacional prevé ahora que la inflación anual de Irán alcance una media del 68,9 % en 2026, con una contracción de la economía del 5,4 %, y que los precios del arroz y la carne de vacuno ya hayan subido considerablemente desde que se intensificó la presión.

La máquina de minería de bitcoines del IRGC

Nada de esto es nuevo para el sector de las criptomonedas iraní, que lleva años desarrollando una solución alternativa. Para explicarlo con más detalle, Teherán legalizó la minería de bitcoins ya en 2019, permitiendo a los operadores con licencia acceder a electricidad industrial a un precio de aproximadamente 0,004 dólares por kilovatio-hora a cambio de vender las monedas minadas al banco central.

Las granjas afiliadas al Estado y vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica controlan ahora, según las estimaciones, el 65 % de esa capacidad minera, y los mineros con sede en Irán han representado entre el 3 % y el 7 % del hashrate global de bitcoin desde 2019, produciendo monedas por un valor estimado de entre 1.350 millones y 3.150 millones de dólares en distintos momentos a lo largo de ese periodo.

Además de la minería, el ecosistema de criptomonedas de Irán en su conjunto alcanzó un valor de 7.78 mil millones de dólares el año pasado; Chainalysis estima que solo las direcciones de monederos vinculadas al IRGC recibieron más de 3 mil millones de dólares en el cuarto trimestre de 2025, mientras que Elliptic reveló por su parte que el banco central de Irán había acumulado al menos 507 millones de dólares en USDT para ayudar a apuntalar el rial.

La campaña de Washington contra las criptomonedas hasta la fecha

Washington lleva meses desmantelando esta red, como demuestra el hecho de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro sancionara en junio a Nobitex, Wallex, Bitpin y Ramzinex.

Solo Nobitex procesó más de la mitad de las entradas de activos digitales de Irán y ayudó al banco central a mover cientos de millones de dólares en stablecoins, al tiempo que permitía a personas del entorno del régimen acceder a plataformas de intercambio internacionales.

Esta medida se produjo tras la incautación por parte del Tesoro, en abril, de activos criptográficos vinculados a Irán por valor de casi 500 millones de dólares, tras un ciberataque que supuso la pérdida de más de 90 millones de dólares de la propia Nobitex (a mediados de 2025), lo que obligó al banco central a redirigir sus flujos de monedas estables a través de múltiples cadenas de bloques para mantener el sistema en funcionamiento.

Por su parte, TRM Labs descubrió que los flujos totales de criptomonedas de Irán se redujeron en realidad a 3.700 millones de dólares en 2025, ya que el ataque a Nobitex, las congelaciones de Tether y el creciente riesgo geopolítico minaron la confianza en el sistema.

¿Podrá Irán sobrevivir a la presión?

Bessent ha planteado la posibilidad de imponer sanciones secundarias a los países que sigan comerciando con Teherán, lo que afectaría a los mismos intermediarios de los que depende la red de criptomonedas de Irán para convertir las monedas estables en efectivo utilizable. Las operaciones mineras de Irán también están expuestas a un nivel más básico: la red eléctrica del país ya está al límite, y una mayor escalada militar o un racionamiento provocado por cortes de suministro podrían contribuir más a cerrar las granjas mineras vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) que cualquier lista de sanciones hasta la fecha.

En pocas palabras, la caída del rial y el nuevo paquete de sanciones no son más que el último capítulo de una lucha que esta redacción lleva años siguiendo, en la que cada medida de represión contra el salvavidas criptográfico de Irán se ha visto contrarrestada hasta ahora con una nueva solución alternativa.

Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.