El Gobierno del Reino Unido tiene previsto asignar al Banco de Inglaterra un nuevo objetivo secundario para fomentar la innovación en los pagos, incluidas las monedas estables y otras formas de liquidación digital. La estabilidad financiera seguirá siendo el mandato principal del banco central.
El Reino Unido otorga al Banco de Inglaterra un nuevo mandato para la innovación en materia de stablecoins

Puntos clave
- El Reino Unido prevé un segundo objetivo para el Banco de Inglaterra destinado a apoyar las monedas estables y los pagos digitales.
- El nuevo mandato del Banco de Inglaterra podría acelerar las finanzas tokenizadas sin renunciar a la estabilidad.
- La Cámara de los Lores debatirá el cambio los días 7 y 9 de septiembre, dando forma a la próxima normativa del Reino Unido sobre monedas estables.
Lucy Rigby respalda el nuevo mandato del Banco de Inglaterra para las finanzas digitales
El Reino Unido está tomando medidas para otorgar al Banco de Inglaterra un papel oficial en el fomento de la innovación en el ámbito de las monedas estables, las finanzas tokenizadas y la infraestructura de pagos digitales, en un momento en que los responsables políticos buscan mantener la regulación en consonancia con los rápidos cambios tecnológicos.
Según la propuesta, el Banco asumiría un objetivo secundario de apoyar la innovación en los sistemas de pago sistémicos. El mandato abarcaría las tecnologías emergentes y los activos de liquidación digital, incluidas las monedas estables, sin dejar de estar subordinado a la responsabilidad principal del Banco en materia de estabilidad financiera.
La ministra de la City, Lucy Rigby, afirmó que tecnologías como la tokenización y la tecnología de libro mayor distribuido podrían transformar los mercados financieros a nivel mundial. «Si bien la estabilidad financiera seguirá siendo siempre el objetivo principal del Banco, este objetivo secundario le ayudará a seguir impulsando la innovación en los pagos y las finanzas digitales», declaró Rigby.
Las monedas estables se integran aún más en el marco regulador del Reino Unido
El cambio es significativo para los activos digitales, ya que amplía el ámbito de competencia actual del Banco en materia de innovación directamente a los sistemas de pago. El Banco ya cuenta con un objetivo secundario de innovación en lo que respecta a la supervisión de las contrapartes centrales y los depositarios centrales de valores. El Gobierno quiere ahora aplicar el mismo enfoque a la infraestructura de pagos sistémica, incluidos los sistemas que se basan en activos de liquidación digitales.
Esto podría otorgar al banco central un mandato más claro para analizar cómo la regulación afecta a los emisores de monedas estables, a las redes de pago tokenizadas y a los modelos de liquidación basados en blockchain.
El Gobierno ha afirmado que el objetivo es crear las condiciones para que las nuevas tecnologías puedan desarrollarse de forma segura, al tiempo que contribuyen al crecimiento económico. La vicegobernadora de Estabilidad Financiera, Sarah Breeden, ha declarado que el Banco acoge con satisfacción la propuesta, y ha añadido que «impulsará aún más nuestra labor de apoyo a la innovación en los servicios financieros sin comprometer la estabilidad financiera».
La tokenización obtiene apoyo político
La propuesta se inscribe en un esfuerzo más amplio del Reino Unido por modernizar los pagos y fomentar las finanzas digitales, al tiempo que se mantiene la resiliencia de la infraestructura regulada.
El Banco estaría obligado a informar anualmente al Parlamento sobre cómo está avanzando en el objetivo de innovación y a crear un mecanismo formal para medir los progresos. El Gobierno tiene previsto aplicar el cambio mediante enmiendas al proyecto de ley de servicios y mercados financieros, cuyo debate en la Cámara de los Lores está previsto para el 7 y el 9 de septiembre.
Para el sector de las criptomonedas, este cambio es significativo porque sitúa a las monedas estables y a las liquidaciones tokenizadas dentro del mismo marco normativo que otros sistemas de pago críticos. El mensaje procedente de Westminster es cada vez más claro: los activos digitales se están tratando menos como un sistema financiero paralelo y más como una infraestructura que los reguladores esperan integrar en el sistema existente.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.












