Los Gobiernos del Reino Unido y de Estados Unidos han publicado una posición conjunta sobre las stablecoins a través de su Grupo de Trabajo Transatlántico para los Mercados del Futuro. La declaración supone un paso adelante hacia la armonización de las normas relativas a las reservas, el reembolso, el acceso al mercado y el uso transfronterizo.
Estados Unidos y el Reino Unido respaldan unas normas comunes sobre las monedas estables para impulsar los pagos digitales transfronterizos

Puntos clave
- El Reino Unido y EE. UU. han respaldado unas normas armonizadas sobre las monedas estables en materia de reservas, reembolsos y acceso al mercado.
- Ambos gobiernos apoyan el respaldo 1:1 con activos líquidos de alta calidad y la protección de los titulares.
- El acceso transfronterizo a las monedas estables es una prioridad a medida que se amplía la cooperación regulatoria entre el Reino Unido y EE. UU.
El Grupo de Trabajo Transatlántico respalda las normas del Reino Unido y EE. UU. sobre monedas estables para pagos y mercados
El Reino Unido y Estados Unidos avanzan hacia una coordinación más estrecha en materia de regulación de las monedas estables, estableciendo principios comunes destinados a evitar que la normativa sobre el dinero digital divida el sistema financiero transatlántico.
En una declaración conjunta emitida en el marco del Grupo de Trabajo Transatlántico para los Mercados del Futuro, creado en septiembre de 2025, ambos gobiernos afirmaron que las monedas estables podrían mejorar los pagos, la liquidación y la infraestructura de los mercados financieros si se regulan adecuadamente. La declaración enmarca las monedas estables como parte de un cambio más amplio en los mercados monetarios y de capitales. También deja claro que ambos países desean que el dinero digital privado se desarrolle bajo la supervisión del sector público. Los dos gobiernos afirmaron que están «comprometidos a profundizar en nuestra colaboración en materia de mercados de capitales y activos digitales», y añadieron que la innovación debería fortalecer, «en lugar de fragmentar, nuestro mercado transatlántico».
Las monedas estables, consideradas una herramienta de liquidación transfronteriza
El Reino Unido y EE. UU. han manifestado su intención de habilitar el uso de las monedas estables para las operaciones financieras transfronterizas, incluidos los pagos, la liquidación, los mercados de capitales y las transacciones entre jurisdicciones.
Ambos gobiernos afirmaron que las monedas estables son «un vehículo importante para la innovación en el ámbito del dinero digital» y se comprometieron a apoyar un crecimiento seguro, sólido y estable de su circulación y uso.
La declaración también respaldó la coexistencia de diversas formas de dinero digital, incluidas las monedas estables, los depósitos tokenizados e instrumentos similares. Esa formulación sugiere que ninguno de los dos países desea crear un único modelo oficial de dinero digital. En su lugar, su objetivo es establecer normas al tiempo que se permite la competencia del sector privado.
Los gobiernos también hicieron hincapié en el acceso al mercado. Afirmaron que los proveedores de monedas estables y activos digitales que operen de forma legal y regulada deberían tener «un acceso justo y basado en el riesgo a los servicios y mercados financieros».
Este punto es significativo para las empresas de criptomonedas que han tenido dificultades para acceder a los servicios bancarios en ambos mercados. Sugiere que los emisores y usuarios de monedas estables no deberían quedar excluidos de los servicios financieros simplemente por operar con activos digitales, siempre que cumplan las normas regulatorias.
Respaldo uno a uno y protección de los titulares
La declaración establece unas expectativas claras en materia de reservas. El Reino Unido y EE. UU. afirmaron que las monedas estables que se presentan como dinero deben estar «totalmente respaldadas, al menos en una proporción de uno a uno, por activos líquidos de alta calidad».
Asimismo, señalaron que las reservas admisibles deben definirse claramente en el marco regulatorio de cada país. Al mismo tiempo, ambos gobiernos advirtieron contra normas de reservas excesivamente restrictivas que pudieran fragmentar los mercados o socavar la viabilidad comercial.
La declaración también aboga por normas estrictas de custodia, segregación y reembolso. Los activos de reserva deben mantenerse separados de los fondos propios del emisor y protegerse en beneficio de los titulares de monedas estables. Los emisores también deben garantizar un reembolso oportuno y una información clara sobre los derechos legales de los titulares.
En caso de quiebra del emisor, ambos países afirmaron que los titulares de monedas estables deberían tener un derecho legal claro y protegido sobre las reservas, posiblemente con prioridad frente a otros acreedores, en función de la legislación nacional.
La declaración concluye con el compromiso de explorar vías para que las monedas estables emitidas en una jurisdicción puedan acceder al mercado de la otra. Para el sector de las monedas estables, esa puede ser la señal más importante: el Reino Unido y EE. UU. no solo están elaborando normas nacionales, sino que también buscan que estas funcionen más allá de las fronteras.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.















