La cadena de bloques de Bitcoin acaba de registrar su decimoquinto ajuste de dificultad del año, reduciendo la dificultad de minería en aproximadamente un 0,74 % en la altura de bloque 959616. En medio de las fuertes oscilaciones de este año, la balanza se ha inclinado claramente hacia las reducciones de dificultad, ya que los ajustes negativos superan a los aumentos en una proporción de casi 3 a 2.
El decimoquinto reajuste de dificultad del bitcoin pone de manifiesto que el sector minero está bajo presión

Puntos clave
- La dificultad de Bitcoin cayó un 0,74 % en el bloque 959 616, su decimoquinto ajuste de 2026 hasta la fecha.
- El precio del hash ha caído hasta los 32,21 dólares, a medida que los mineros desvían megavatios hacia acuerdos de inteligencia artificial y computación en la nube.
- El precio del bitcoin ha bajado un 26 % desde enero, y las futuras fluctuaciones de la dificultad dependen de su recuperación.
La dificultad desciende por decimoquinta vez este año
Este fin de semana, en el bloque 959 616, la dificultad de la red descendió un 0,74 %, lo que hace que sea ligeramente más fácil minar un bloque. La dificultad de Bitcoin es una métrica que se ajusta automáticamente para mantener el tiempo medio entre bloques cerca de los diez minutos, lo que garantiza un calendario de emisión constante a pesar de los cambios en la potencia minera total.
Con el último ajuste, la red ha registrado ya nueve reducciones de dificultad y seis aumentos en 2026, abarcando desde la altura de bloque 931 392 hasta la 959 616. En los 28 224 bloques comprendidos entre el 8 de enero y el 25 de julio, el ajuste medio ascendió a 6,4 puntos porcentuales.
Se trata de una oscilación bastante grande si se tiene en cuenta lo que el sistema intenta hacer: realizar únicamente las correcciones necesarias para mantener la producción de bloques en torno a uno cada diez minutos, especialmente a medida que la potencia de minería aumenta y disminuye.
Nueve reducciones, seis aumentos: un año de ajustes desiguales
La red ha registrado hasta la fecha un aumento acumulado de la dificultad del 31,04 % y una disminución acumulada del 43,96 %. Desde enero, la dificultad de minería de Bitcoin ha caído de 146,47 billones a 126,23 billones, lo que supone un descenso del 13,82 % respecto al nivel con el que comenzó el año. Pero, ¿qué está impulsando este cambio?
La respuesta no es única. Una combinación de factores ha empujado la dificultad a la baja, pero el comportamiento del mercado del bitcoin ha sido el principal impulsor. Desde el 1 de enero, el bitcoin ha perdido un 26 %, y ese descenso ha lastrado considerablemente la rentabilidad de los mineros.
En los últimos 206 días, el «hashprice» —el valor diario estimado de un petahash por segundo (PH/s) de potencia de hash— ha caído de 37,39 dólares a 32,21 dólares. Paralelamente, muchas empresas mineras a gran escala están encontrando mejores oportunidades de ingresos al destinar sus megavatios a infraestructuras de inteligencia artificial (IA) y servicios en la nube.
La caída del precio del bitcoin y el giro hacia la IA reducen la dificultad
Esa reorientación se está haciendo patente en todo el sector. A las grandes empresas mineras con contratos de suministro eléctrico e infraestructura física ya existentes les resulta más fácil alquilar esa capacidad a clientes de IA y computación en la nube que seguir utilizándola ante unos márgenes de minería cada vez más reducidos. El equipo no desaparece. Simplemente se destina a un tipo diferente de carga de trabajo.
Por ahora, el algoritmo de dificultad sigue haciendo su trabajo, reduciendo el objetivo a medida que disminuye el poder de hash para que los tiempos de bloqueo se mantengan cerca de los diez minutos. Que la segunda mitad del año traiga más recortes o un retorno a los aumentos dependerá en gran medida de la evolución del precio del bitcoin y de la rentabilidad de los mineros.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.

















