Ayer, en la altura de bloque 963648, Bitcoin registró su decimoséptimo ajuste de dificultad de 2026, y las cifras reflejan una realidad implacable. Este no ha sido un año de expansión constante del hashrate. Ha sido una sucesión de capitulaciones de los mineros, repuntes bruscos y repetidos fracasos a la hora de consolidar esas recuperaciones. La última caída del 1,31 % no hace más que reforzar esa idea.
La minería de bitcoins se encuentra en una encrucijada, ya que la dificultad se mantiene cerca del mínimo histórico

Puntos clave
- Bitcoin registró diez caídas de dificultad frente a siete aumentos en 2026, lo que deja la dificultad en 125,81 billones.
- La dificultad de Bitcoin se sitúa apenas un 0,7 % por encima de su mínimo de 2026, mientras que aproximadamente 150 EH/s permanecen inactivos.
- El próximo ajuste del bitcoin pondrá a prueba si su diferencia de precio del 38,8 % respecto al máximo histórico (ATH) de octubre de 2025 sigue reduciéndose.
Los mineros de Bitcoin siguen perdiendo terreno
La minería de Bitcoin es ahora un 1,31 % más fácil que el día anterior, y el balance anual muestra que los mineros han pasado más tiempo perdiendo terreno que ganándolo. Desde el primer ajuste de 2026 hasta el último, en el bloque 963 648, el bitcoin ha registrado diez ajustes a la baja de la dificultad frente a solo siete aumentos.

Y lo que es más importante, las caídas han superado con creces, en repetidas ocasiones, los repuntes posteriores. La dificultad comenzó el año 2026 cerca de los 148,25 billones antes del ajuste del 8 de enero y ahora se sitúa en 125,81 billones, lo que deja la dificultad de minería de Bitcoin aproximadamente un 15,1 % por debajo del nivel inmediatamente anterior al primer ajuste del año. Lo realmente revelador es dónde se ha situado la dificultad de Bitcoin tras todo ese vaivén.
Casi todas las recuperaciones de la dificultad se han visto anuladas
La dificultad se desplomó hasta los 124,93 billones el 13 de junio, el valor más bajo de 2026. Se recuperó hasta los 133,87 billones, cayó a 127,17 billones, volvió a bajar a 126,23 billones, repuntó hasta 127,48 billones y ahora ha retrocedido a 125,81 billones. Esto deja la dificultad actual apenas un 0,7 % por encima del mínimo de 2026. Dicho de otro modo, casi toda la recuperación significativa que los mineros lograron desde junio se ha esfumado.
Desaparecen aproximadamente 150 EH/s de potencia de minería
El último ajuste de dificultad resulta especialmente revelador, ya que se produjo tras un aumento mínimo del 0,99 % en el bloque 961 632. En lugar de desencadenar otro ciclo de recuperación, esa pequeña ganancia quedó inmediatamente anulada por el descenso del 1,31 % registrado en el bloque 963 648. El hashrate ya se encuentra muy por debajo de su máximo histórico, y los datos de dificultad apuntan a que están desapareciendo de la red aproximadamente 150 exahash por segundo (EH/s) de potencia minera efectiva.
Aun así, las condiciones han empezado a mejorar, aunque solo recientemente. El bitcoin pasó gran parte de 2026 sumido en una tendencia bajista, con el BTC cayendo más de un 50 % por debajo de su máximo histórico (ATH), situado por encima de los 126 000 dólares y alcanzado hace 11 meses, en octubre de 2025.
Hoy en día, esa diferencia se ha reducido al 38,8 %, lo que da un respiro a la maltrecha economía minera. El repunte ha impulsado los ingresos de la minería, o «hashprice», y unos márgenes más amplios permiten que más potencia de hash pueda permitirse volver a la lucha. Los mineros también cuentan con un índice de dificultad más favorable, que se sitúa apenas un 0,7 % por encima del mínimo de 2026.
Los mineros se enfrentan a su próxima gran prueba
La sucesión de falsos comienzos indica que este repunte sigue pareciendo más un respiro que un cambio de tendencia. Aproximadamente 150 EH/s de potencia de hash en espera podrían volver con fuerza si el bitcoin mantiene sus ganancias, acabando rápidamente con el descuento de dificultad del que disfrutan los mineros. Sin embargo, con el BTC aún un 39 % por debajo de su máximo histórico (ATH), los márgenes siguen siendo vulnerables.
El próximo ajuste será la prueba de fuego. Si el precio se estanca, el suelo podría volver a resquebrajarse; si el precio del bitcoin sigue subiendo, la recuperación cobrará impulso. Por ahora, parece más probable que se produzca otra sacudida y una consolidación irregular antes de que la minería alcance algo parecido a una estabilidad sostenible.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.











