Ruanda y Nigeria han firmado un acuerdo de cooperación entre sus respectivos organismos reguladores financieros para reforzar la colaboración en los mercados de capitales y los activos digitales.
Nigeria y Ruanda unen fuerzas en materia de regulación de las criptomonedas para luchar contra el fraude

Puntos clave
- Ruanda y Nigeria han firmado un pacto para combatir el fraude relacionado con los activos digitales en los mercados de capitales de ambos países africanos.
- El ecosistema de criptomonedas nigeriano, valorado en 92 000 millones de dólares, se ha visto afectado por importantes fallos en plataformas como CBEX.
- El pacto amplía la alianza financiera transfronteriza de Nigeria, que ya incluye a Ghana, Egipto y Sudáfrica.
Fortalecimiento de la supervisión regional
Ruanda y Nigeria han firmado un acuerdo de cooperación para profundizar la colaboración en los mercados de capitales y los activos digitales, lo que supone un paso significativo hacia una regulación más coordinada de las criptomonedas en toda África, en un momento en que el continente se enfrenta a un aumento de las estafas relacionadas con los activos digitales.
El acuerdo, firmado entre la Autoridad de Mercados de Capitales de Ruanda y la Comisión de Valores y Bolsa de Nigeria, va más allá de los mercados de capitales tradicionales para incluir la supervisión y el desarrollo de marcos normativos para los activos digitales. Las autoridades han señalado que esta medida refleja un creciente consenso regional sobre la necesidad de regular los activos virtuales en respuesta a la rápida expansión de los mercados de criptomonedas y a una laguna crítica en la educación de los inversores.
Nigeria alberga uno de los mayores mercados de criptomonedas del continente, estimado en aproximadamente 92 000 millones de dólares, y ha estado perfeccionando activamente su enfoque en materia de supervisión de los activos digitales. Sin embargo, la rápida adopción de estas tecnologías también ha convertido al país en un objetivo prioritario para el fraude sofisticado relacionado con las criptomonedas.
En 2025, el colapso de una destacada plataforma de activos digitales conocida como CBEX provocó pérdidas por valor de cientos de millones de dólares, lo que desencadenó la indignación pública y protestas callejeras en Nigeria después de que los inversores se vieran impedidos de acceder a sus cuentas. Los expertos del sector señalan que este tipo de plataformas fraudulentas suelen imitar a instituciones financieras legítimas para aprovecharse de la falta de información de los nuevos usuarios, quienes a menudo evalúan las plataformas basándose en promesas de altos beneficios en lugar de en el cumplimiento normativo.
Ruanda está desarrollando actualmente su propio ecosistema regulatorio como parte de unos esfuerzos más amplios por modernizar su sector financiero y atraer la innovación en tecnologías fintech y blockchain, al tiempo que intenta evitar el fraude sistémico observado en otras partes del continente. Ruanda aprobó recientemente el Proyecto de Ley de Negocios de Activos Virtuales, que facultó formalmente a su Autoridad de Mercados de Capitales para regular las actividades relacionadas con las criptomonedas. Por su parte, la Comisión de Valores y Bolsa de Nigeria ha seguido avanzando en su marco regulador de activos digitales al amparo de la Ley de Inversiones y Valores de 2025 del país. Ambos países se están posicionando como líderes reguladores en el cambiante panorama de los activos virtuales de África.
Se considera que el nuevo marco de cooperación mejora la armonización de políticas, el intercambio normativo y la coordinación transfronteriza entre ambas jurisdicciones.
También es señal de una tendencia continental más amplia. Según se ha informado, varios países africanos, entre ellos Ghana, Sudáfrica y Egipto, han firmado acuerdos de cooperación regulatoria similares con Nigeria en los últimos años para construir una defensa unificada contra los delitos financieros sin fronteras en el ámbito de los activos digitales.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.
















