Es posible que al bitcoin le cueste superar de forma decisiva la barrera de los 80 000 dólares, ya que el endurecimiento de la política monetaria estadounidense y el revés que supone la Ley CLARITY lastran las perspectivas a corto plazo. Coinshares considera que ambos factores adversos retrasarán una recuperación más sólida de las criptomonedas.
El bitcoin se enfrenta a un techo de 80.000 dólares ante el aumento de los riesgos relacionados con la Fed y CLARITY

Puntos clave
- Coinshares considera poco probable que el bitcoin se mantenga de forma sostenida por encima de los 80 000 dólares.
- La Fed subió los tipos de interés, mientras los responsables políticos mantuvieron una perspectiva restrictiva.
- El revés sufrido por la Ley CLARITY añade incertidumbre, especialmente para las altcoins.
La superación de los 80 000 dólares por parte del bitcoin se enfrenta a una Fed más firme
El bitcoin se enfrenta a un camino más difícil por encima de los 80 000 dólares después de que la Reserva Federal subiera los tipos de interés y señalara que la política monetaria podría seguir siendo restrictiva durante más tiempo de lo que los mercados esperaban, según James Butterfill, director de investigación de la gestora de activos digitales Coinshares. En su análisis de mercado del 17 de septiembre, identificó a la Fed y el revés de la Ley CLARITY como los dos principales obstáculos para una recuperación más sólida de las criptomonedas a corto plazo.
El analista sostiene que la señal más significativa provino de las previsiones de tipos de los responsables políticos, más que de la subida en sí misma. Las previsiones de septiembre de la Fed sitúan la mediana del tipo de los fondos federales en el 4,1 % tanto para 2026 como para 2027, en comparación con las previsiones de junio, que eran del 3,8 % y el 3,6 %, respectivamente. Las últimas previsiones económicas de la Reserva Federal muestran una trayectoria de tipos prevista sustancialmente más alta. Afirmó:
«Esto crea un panorama difícil para el bitcoin de cara a finales de año. En nuestra opinión, es poco probable que se produzca una ruptura decisiva por encima de los 80 000 dólares estadounidenses sin una mejora significativa de las perspectivas de inflación o un cambio sustancial en las expectativas de política monetaria».
El Comité Federal de Mercado Abierto elevó su rango objetivo en 25 puntos básicos, hasta situarlo entre el 3,75 % y el 4 %, el 16 de septiembre, lo que supuso su primera subida desde julio de 2023. La Fed volvió a subir los tipos de interés tras más de tres años, mientras que en su comunicado describió la inflación como elevada y la actividad económica como en expansión a un ritmo sólido.
La inflación y la liquidez siguen ejerciendo presión sobre el bitcoin
La trayectoria de tipos más alta prevista podría prolongar unas condiciones que Butterfill considera desfavorables para el bitcoin, ya que las perspectivas restrictivas respaldan al dólar y a los rendimientos a corto plazo y retrasan una mejora más generalizada de la liquidez. La Reserva Federal y el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) determinan la política clave de tipos de interés de EE. UU., y los cambios en los tipos afectan a los costes de financiación, a las condiciones financieras y a los mercados sensibles al riesgo.
Irán sigue siendo otro elemento de las perspectivas del analista, quien sostiene que los costes energéticos impulsados por el conflicto están contribuyendo a la presión inflacionista y reduciendo la probabilidad de un cambio de política a corto plazo. En ese escenario, considera cada vez más plausible una nueva subida de tipos a finales de este año.
La situación resultante deja al bitcoin atrapado entre un entorno monetario restrictivo y lo que Coinshares considera un panorama monetario a largo plazo que sigue intacto. Un descenso significativo de la inflación o un giro hacia una política monetaria más flexible podrían alterar ese equilibrio, mientras que una presión persistente sobre los precios podría retrasar el retorno de las condiciones de liquidez a las que el bitcoin suele responder de forma positiva.
El revés de la Ley CLARITY supone un segundo obstáculo
El Congreso generó otra fuente de incertidumbre el 15 de septiembre, cuando el Senado no logró aprobar la moción de clausura para proceder con el proyecto de ley H.R. 3633, la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales (Digital Asset Market Clarity Act). El Senado rechazó la moción de procedimiento por 49 votos contra 50, lo que ha dejado estancado el marco federal propuesto para la estructura del mercado de activos digitales.
El análisis considera que las disposiciones éticas sin resolver relativas a los cargos electos y a las empresas vinculadas a las criptomonedas constituyen un obstáculo central, pero no espera que la legislación desaparezca en los próximos años. Siete senadores demócratas que se opusieron a la moción de clausura se comprometieron posteriormente a seguir negociando. Los legisladores describieron la votación como un revés, más que como el fin de la iniciativa de la Ley CLARITY.
El analista señaló que podría presentarse una versión revisada con relativa rapidez, posiblemente a principios del próximo año. También considera que las stablecoins son un factor importante para que la legislación siga siendo relevante, sobre todo porque los emisores poseen cantidades cada vez mayores de deuda pública estadounidense.
El bitcoin, más protegido, mientras que las altcoins se enfrentan a una mayor exposición
Según Butterfill, es poco probable que este revés regulatorio afecte a todas las criptomonedas por igual. Afirmó:
«El bitcoin está relativamente protegido porque su situación normativa ya es más clara. El ethereum y otras altcoins están más expuestas, sobre todo porque gran parte de la infraestructura de pagos de las monedas estables se basa en el ethereum y redes similares».
«La imposibilidad de distribuir rendimientos también reduce el atractivo comercial para los bancos y otras instituciones financieras, una de las razones por las que esta cuestión ha encontrado una resistencia tan fuerte por parte del sector financiero tradicional», añade el análisis.
Esa distinción también se refleja en los argumentos de que el desarrollo institucional del bitcoin puede continuar sin una acción inmediata del Congreso. El presidente ejecutivo de Strategy, Michael Saylor, espera que los reguladores y los bancos sigan ampliando la infraestructura del bitcoin en el marco de la legislación vigente, incluso si la Ley CLARITY queda estancada.
Butterfill ve un catalizador potencial diferente en el mercado de deuda pública si el aumento de los rendimientos acaba obligando a una respuesta política más contundente. Calificó la intervención agresiva en materia de liquidez como un riesgo extremo, más que como su escenario base, pero señaló que tal medida podría respaldar tanto al oro como al bitcoin. Comentó:
«Por ahora, el panorama sigue siendo relativamente moderado. La política monetaria restrictiva y el retraso de la Ley CLARITY apuntan en contra de una ruptura significativa a corto plazo, y es probable que la mayor presión siga recayendo sobre las altcoins».
«El contexto regulatorio y monetario a largo plazo sigue siendo constructivo, pero es evidente que el momento se ha pospuesto», concluyó el analista.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.












