La «Operación Economic Outcast» se prepara para ampliar su ofensiva contra el sector bancario, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha afirmado que Estados Unidos tiene previsto sancionar a otro banco. La medida prevista se produce tras la propuesta de la FinCEN dirigida contra el Banque Misr UAE.
La operación estadounidense «Economic Outcast» apunta a los pilares financieros mundiales

Puntos clave
- Bessent afirma que el Tesoro tiene previsto sancionar a otro banco esta semana.
- El caso del Banque Misr UAE ilustra cómo la FinCEN puede actuar contra el acceso indirecto.
- Los activos digitales amplían la campaña más allá de la banca convencional.
Cómo utiliza el Tesoro el acceso al dólar como palanca
La «Operación Economic Outcast» se prepara para ampliar su presión sobre las instituciones financieras extranjeras. Bessent declaró a Associated Press en una entrevista publicada el 30 de agosto que Estados Unidos tiene previsto sancionar a otro banco esta semana como parte de la campaña contra las transacciones vinculadas a Irán. No se ha identificado a la institución.
La medida prevista ampliaría una estrategia del Tesoro dirigida contra la infraestructura internacional que permite a las instituciones iraníes recibir ingresos, transferir fondos y realizar transacciones en dólares estadounidenses. La campaña del Tesoro abarca los canales financieros asociados a las ventas de petróleo iraní, la evasión de sanciones, la adquisición de armas, las operaciones cibernéticas y el apoyo a grupos regionales afines.
La estrategia depende en parte del papel central que desempeña la red de bancos corresponsales estadounidenses en los pagos internacionales. Los bancos extranjeros suelen recurrir a cuentas mantenidas en instituciones estadounidenses para liquidar transacciones denominadas en dólares, lo que otorga a las autoridades estadounidenses influencia sobre la actividad financiera realizada fuera del país. Perder ese acceso puede limitar la capacidad de un banco para prestar servicio a clientes involucrados en el comercio mundial.
Las entidades extranjeras también pueden sufrir consecuencias aunque no mantengan relaciones directas con bancos iraníes sancionados. El Tesoro ha advertido a gobiernos y empresas que rompan los vínculos financieros y de activos digitales con Irán, ampliando el alcance de la campaña a intermediarios, proveedores de servicios y empresas que facilitan transacciones en múltiples jurisdicciones.
Banque Misr UAE muestra cómo funciona la estrategia
La propuesta del Departamento del Tesoro del 28 de agosto contra el Banque Misr UAE demuestra cómo la FinCEN puede actuar contra un intermediario acusado de mantener el acceso indirecto de Irán a la compensación en dólares. Según la evaluación del Tesoro sobre las sucursales de los EAU, estas procesaron aproximadamente 1.800 millones de dólares entre enero de 2024 y junio de 2026 para 103 empresas potencialmente vinculadas a redes bancarias paralelas iraníes.
Al parecer, esas redes recurren a empresas pantalla registradas en terceros países, como los Emiratos Árabes Unidos y Hong Kong, para ocultar la titularidad real y disimular el origen de los fondos. El Tesoro señaló que entre los clientes de Banque Misr UAE se encontraban aparentes empresas pantalla utilizadas por el Ministerio de Defensa de Irán y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica para eludir las sanciones estadounidenses y blanquear dinero para el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró:
«El Tesoro se comprometió a cortar todos los hilos económicos que le quedan a Teherán y a acabar de una vez por todas con la amenaza del régimen iraní. También advertimos de que quienes facilitan las acciones de Irán no pueden seguir disfrutando de acceso al dólar estadounidense ni al sistema financiero mundial».
La notificación de propuesta normativa de la FinCEN prohibiría a las entidades financieras estadounidenses abrir o mantener cuentas corresponsales para el Banque Misr UAE. Asimismo, les obligaría a impedir que las cuentas corresponsales extranjeras procesen transacciones en las que participen las sucursales afectadas. La propuesta abarca las cinco sucursales del banco en los Emiratos Árabes Unidos, no sus operaciones en Egipto ni en otros países.
Por qué la campaña va más allá de los bancos tradicionales
La «Operación Economic Outcast» combina restricciones bancarias con sanciones dirigidas a corredores de petróleo, empresas navieras, proveedores de tecnología, actores cibernéticos y redes de activos digitales. Una red relacionada con las criptomonedas y los pagos de petróleo habría procesado supuestamente más de 100 millones de dólares en criptomonedas por ventas de petróleo que financiaban al ejército iraní y a grupos afiliados, lo que ilustra cómo la actividad financiera puede moverse entre los sistemas bancarios y las cadenas de bloques.
Iniciativas de aplicación de la ley anteriores ya se habían centrado en carteras digitales, plataformas de intercambio e intermediarios acusados de ayudar a Irán a eludir las restricciones financieras convencionales. Bessent declaró en mayo que el Tesoro había incautado aproximadamente 1.000 millones de dólares en criptomonedas vinculadas a Irán, lo que demuestra que la estrategia de presión financiera del Gobierno abarca tanto los activos tradicionales como las transferencias basadas en la cadena de bloques.
Los datos públicos de la cadena de bloques ofrecen a los investigadores una visibilidad diferente a la de los registros bancarios convencionales. Un explorador de la cadena de bloques muestra historiales de transacciones, direcciones, saldos y detalles de las transferencias, lo que permite a las autoridades y a los equipos de cumplimiento normativo examinar las transferencias una vez que se ha establecido que determinadas carteras están asociadas a partes sancionadas, entidades vinculadas al Estado o presuntos facilitadores financieros.
La propuesta de la FinCEN sigue sujeta a comentarios públicos antes de que la agencia decida si aprueba definitivamente las restricciones. El aviso se publicó en el Registro Federal el 1 de septiembre, y el plazo para presentar comentarios por escrito finaliza el 1 de octubre.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.












