Los fiscales federales advierten de que falsos agentes del Gobierno están presionando a las víctimas para que utilicen cajeros automáticos de criptomonedas, realicen transferencias bancarias y entreguen dinero en efectivo. Las pérdidas denunciadas ascienden a 917 millones de dólares; los estafadores utilizan llamadas falsificadas, placas falsas y amenazas urgentes para hacer creer a las personas que su dinero está en peligro.
Pérdida de 917 millones de dólares: falsos agentes del Gobierno están dirigiendo a las víctimas hacia trampas relacionadas con las criptomonedas

Puntos clave
- Los estafadores se hacen pasar por funcionarios y empujan a las víctimas a utilizar cajeros automáticos de criptomonedas, realizar transferencias bancarias o utilizar servicios de mensajería.
- Las pérdidas denunciadas alcanzaron los 917 millones de dólares, ya que los falsos agentes recurrieron al miedo, la urgencia y documentos de aspecto oficial.
- Las autoridades instan a la población a tomarse un respiro, verificar las exigencias y ponerse en contacto con fuentes fiables antes de realizar ningún pago.
Los falsos agentes federales convierten las llamadas urgentes en trampas financieras
Las estafas de suplantación de identidad gubernamental costaron a las víctimas 917 millones de dólares en pérdidas declaradas en 2025, según advirtió la Fiscalía del Distrito Este de Míchigan en un comunicado la semana pasada. La Comisión Federal de Comercio (FTC) recibió más de 375 000 denuncias relacionadas con personas que se hacían pasar por agentes del Gobierno.
Los estafadores suelen empezar con una llamada inesperada en la que alegan actividad sospechosa en una cuenta. A continuación, la persona que llama puede pasar la llamada a alguien que se hace pasar por un agente federal, quien insiste en que es necesario actuar con urgencia para proteger su dinero.
La Fiscalía de los Estados Unidos señaló que los estafadores pueden pedir a las víctimas que transfieran dinero a cuentas que, según afirman falsamente, son seguras, que depositen fondos en cajeros automáticos de criptomonedas o que entreguen dinero en efectivo u oro a mensajeros. El comunicado subrayaba:
«Todo es mentira. Nadie del Gobierno te pedirá jamás que hagas estas cosas. Solo los estafadores lo harán».
Los estafadores construyen la ilusión con cuidado, utilizando identificadores de llamada falsos, cartas de aspecto oficial, carnés de empleado o placas identificativas. Algunos inventan un número de la Seguridad Social suspendido, mientras que otros hacen alarde de prestaciones del Gobierno o afirman que un delito ha puesto en riesgo el dinero de la víctima.
A las víctimas se les puede empujar a acudir a un cajero automático de criptomonedas, a realizar una transferencia bancaria, a utilizar una aplicación de pago, a entregar efectivo u oro, o a entregar el dinero a un mensajero que espera para recogerlo. El guion cambia, pero el final sigue siendo el mismo: el dinero desaparece y el agente del Gobierno se esfuma.
La campaña «Never EVER» se centra en las exigencias de pago motivadas por el miedo
La advertencia se produjo cuando funcionarios federales se unieron al Departamento de Justicia (DOJ), al Consejo Coordinador contra el Fraude a las Personas Mayores y a otras agencias para conmemorar el Día Mundial de Concienciación sobre el Maltrato a las Personas Mayores.
La campaña de este año del Consejo de Coordinación de Justicia para las Personas Mayores, titulada «Never EVER», se centra en frenar el pánico antes de que los estafadores controlen el siguiente paso. Las autoridades instaron a la población a tomarse un respiro, ponerse en contacto con alguien de confianza y verificar cualquier exigencia relacionada con dinero o información personal. La Fiscalía de los Estados Unidos advirtió:
«Nunca, jamás, alguien del Gobierno te exigirá que pagues mediante una aplicación de pagos, criptomonedas, transferencia bancaria o tarjetas regalo».
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.















