Según se ha informado, el líder de Reform UK, Nigel Farage, se enfrenta a denuncias formales ante la comisión de ética parlamentaria tras un informe en el que se alega que no declaró una importante aportación económica procedente de un empresario condenado por apuestas con criptomonedas.
Nigel Farage se enfrenta a un nuevo escrutinio tras un informe que vincula a un empresario condenado por apuestas con criptomonedas con beneficios no declarados

Puntos clave
- El 5 de julio de 2026, Nigel Farage fue remitido a los organismos de control por no haber declarado la ayuda recibida de un empresario condenado por apuestas con criptomonedas.
- Bajo una intensa presión, los ministros del Reino Unido planean una ofensiva legislativa en julio de 2026 para prohibir las grandes donaciones políticas procedentes del extranjero.
- Aumenta el escrutinio sobre Reform UK en medio de una donación de 5 millones de libras esterlinas de Christopher Harborne que influye en los debates sobre transparencia.
Acusaciones de financiación secreta
El líder del partido Reform UK, Nigel Farage, se enfrenta a denuncias formales ante un organismo de control de la ética parlamentaria tras las revelaciones de los medios de comunicación que alegan que no declaró un amplio apoyo financiero y «beneficios en especie» procedentes de un delincuente condenado.
Una investigación publicada por The Sunday Times reveló que George Cottrell, un colaborador de toda la vida y empresario condenado por apuestas con criptomonedas, financió en secreto parte de las operaciones de Farage antes de que este fuera elegido diputado.
Según documentos filtrados y fuentes citadas en el informe, los beneficios no declarados incluían la contratación y el pago de tres miembros del personal encargados de gestionar la gestión de las redes sociales de Farage, servicios de seguridad privada, gastos de viaje y el uso habitual de una lujosa casa adosada de cinco plantas alquilada por Cottrell cerca del Palacio de Buckingham.
Tras estas revelaciones, diputados de la oposición, entre ellos representantes de los Liberal Demócratas, escribieron al Comisionado Parlamentario para la Ética para solicitar una investigación urgente sobre si el diputado por Clacton había infringido el código de conducta en lo relativo a la declaración de intereses económicos externos. Según las normas parlamentarias, los diputados deben declarar los obsequios o beneficios que, razonablemente, puedan percibirse como una influencia en sus acciones políticas.
Un portavoz de Reform UK rechazó las acusaciones y calificó el informe de «historia infundada y artificial». El partido insistió en que los acuerdos financieros se produjeron antes de que Farage fuera elegido diputado, y afirmó que no se infringió ninguna norma parlamentaria. Robert Jenrick, portavoz de Hacienda de Reform UK, defendió la relación de Farage con Cottrell, afirmando que este «no desempeña ningún cargo oficial dentro de Reform» y describiéndolo como un amigo personal que le ofrecía ayuda legítima.
Cottrell cumplió ocho meses de condena en una prisión federal de EE. UU. en 2017 tras declararse culpable de fraude electrónico a raíz de una operación encubierta del FBI contra el blanqueo de capitales en la dark web. Según el informe, Farage viajaba con Cottrell por Estados Unidos cuando este fue detenido en 2016.
Esta última polémica se suma a una creciente oleada de escrutinio financiero en torno al líder de Reform UK. Farage también se enfrenta a un escrutinio paralelo por una donación independiente de 6,4 millones de dólares (5 millones de libras) procedente de Christopher Harborne, un inversor multimillonario en criptomonedas afincado en Tailandia. Esta donación multimillonaria, que Farage afirmó anteriormente que estaba destinada a reforzar su seguridad personal tras haber sido objeto de un ataque en su domicilio, ha sido el centro de atención de los organismos de control que examinan posibles incumplimientos en materia de transparencia y divulgación de información.
Otras denuncias presentadas por diputados laboristas han exigido además que se investigue si Farage se dedicó a un «cryptolobbying» ilícito tras una reunión privada con el gobernador del Banco de Inglaterra, poniendo a prueba los límites de las directrices de divulgación de los diputados en lo que respecta a los intereses en activos digitales. Farage ha negado repetidamente cualquier irregularidad financiera en todas las investigaciones.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.
















