La red Ethereum podría enfrentarse a una crisis de financiación de evolución lenta en un plazo de entre tres y nueve meses, advirtió Trent Van Epps, quien añadió que los recortes en el gasto y la reducción gradual del programa de incentivos podrían poner en aprietos la iniciativa, que cuenta con un presupuesto anual de unos 30 millones de dólares y que mantiene en funcionamiento la capa base de Ethereum. PuntosKey Takeaways
Ex-Ethereum Foundation Lead Warns Core Devs Could Run Short of Funding in 3-9 Months

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- <li><span style="font-weight: 400;">Trent Van Epps, antiguo colaborador de la Fundación Ethereum, advierte de una crisis de financiación para los desarrolladores principales en un plazo de entre 3 y 9 meses. </span></li>
- <li><span style="font-weight: 400;">Afirma que el mantenimiento del desarrollo central de Ethereum cuesta unos 30 millones de dólares al año, en un contexto de recortes en el gasto de la fundación. </span></li>
- <li><span style="font-weight: 400;">La advertencia se produce tras la salida de ocho investigadores sénior de la Fundación Ethereum en 2026, cinco de ellos en mayo.</span></li>
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Una advertencia desde dentro
Trent Van Epps, quien durante años ayudó a coordinar la financiación de los desarrolladores principales de Ethereum, ha advertido de que las personas que mantienen la capa base de la red podrían enfrentarse a un déficit en un plazo de tres a nueve meses, citando como factores clave los recientes recortes presupuestarios en la Fundación Ethereum (EF) y la finalización de su Programa de Incentivos para Clientes (CIP).

Van Epps destacó que el riesgo no radica en un colapso repentino, sino en una erosión gradual de los recursos con los que se remunera a los ingenieros e investigadores responsables de las actualizaciones, la seguridad y el mantenimiento de la red. Estimó que mantener el ecosistema de desarrollo principal de Ethereum cuesta unos 30 millones de dólares al año, y añadió:
«La fundación nunca tuvo la intención de ser la administradora permanente de la red».
Durante años, gran parte de la financiación recibida pasó por Protocol Guild, un colectivo que Van Epps ayudó a organizar para canalizar fondos hacia los colaboradores que mantienen Ethereum en funcionamiento. El mecanismo agrupa donaciones y asignaciones de tokens y las distribuye entre los desarrolladores principales, pero lleva mucho tiempo dependiendo de contribuciones voluntarias en lugar de un presupuesto predecible. Van Epps ha descrito esa dependencia como una solución transitoria, más que como una solución permanente. Esta preocupación surge en un momento en el que un desarrollador ha llegado incluso a proponer una nueva organización radical (respaldada por hasta 1 000 millones de dólares) para dotar de una base estable a la financiación central de Ethereum. La EF, por su parte, ha tomado sus propias medidas para reforzar las finanzas, convirtiendo 5 000 ETH para financiar las operaciones y apostando decenas de miles
de ether para generar rendimientos recurrentes en lugar de venderlos en el mercado.Una fuga de talento
La advertencia de Van Epps se produce tras un periodo turbulento para la fundación, dado que ocho investigadores sénior han abandonado la EF este año, cinco de ellos solo en el mes de mayo. Entre las bajas se encuentran figuras destacadas como el codirector ejecutivo Tomasz Stańczak, junto con investigadores y coordinadores que llevaban años dedicados al proyecto. El propio Van Epps anunció su salida el 11 de abril de 2026, poniendo fin a un mandato de casi cinco años. Los partidarios de la fundación sostienen que la reestructuración es deliberada y constituye un intento de descentralizar la responsabilidad sobre Ethereum, en lugar de concentrarla en un único organismo. La EF ha seguido financiando el trabajo en materia de seguridad, incluido un programa de subvenciones para auditorías de un millón de dólares destinado a los desarrolladores, y ha reiterado sus prioridades para el protocolo de 2026 en torno a la escalabilidad y la resiliencia. Queda por ver si ese modelo distribuido podrá sustituir la seguridad de financiación que la fundación ofrecía en su día.
Por qué es importante esta advertencia
Los desarrolladores principales son las personas que escriben, revisan y mantienen el software que protege un valor de cientos de miles de millones de dólares en Ethereum. A diferencia de una empresa con una nómina fija, históricamente han dependido de un mosaico de subvenciones, presupuestos de la fundación y financiación colectiva para mantener sus puestos. Un déficit prolongado podría empujar a los colaboradores con experiencia hacia trabajos mejor remunerados en otros ámbitos, lo que ralentizaría las actualizaciones en un momento en el que la red se enfrenta a una intensa competencia por parte de cadenas rivales.
Los próximos meses revelarán si Protocol Guild, la EF y cualquier nuevo organismo de financiación pueden cerrar la brecha que describe Van Epps antes de que se agrave. Si no lo consiguen, las personas que mantienen la segunda cadena de bloques más grande por valor de mercado podrían verse obligadas a competir por los recursos justo en el momento en que Ethereum se apresura a escalar.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.
















