Robert Kiyosaki advierte de que una crisis mundial y lo que él denomina una economía estadounidense «en quiebra» podrían acabar con muchos inversores, mientras que el aumento de la deuda, el debilitamiento de los bonos, el auge de China y los despidos provocados por la inteligencia artificial agravan la inestabilidad financiera.
Robert Kiyosaki reitera su advertencia sobre una crisis: prevé que muchos se quedarán en la ruina en medio de una economía estadounidense «en bancarrota»

Puntos clave
- Robert Kiyosaki advirtió de que «la economía mundial se está hundiendo» y podría arruinar económicamente a muchas personas.
- Calificó la economía estadounidense de «en bancarrota», citando el aumento de la deuda federal y la presión sobre los bonos del Estado.
- El autor prevé que la recesión destruirá la riqueza de muchos, al tiempo que creará oportunidades para los inversores preparados.
Robert Kiyosaki advierte de que muchos podrían quedar arruinados
Robert Kiyosaki, autor de «Padre rico, padre pobre», intensificó sus advertencias sobre el sistema financiero mundial, argumentando que el empeoramiento de la situación de la deuda y los cambios económicos radicales podrían tener consecuencias devastadoras para los inversores y los hogares.
En una publicación del 22 de julio en X, Kiyosaki reiteró su valoración previa de la economía mundial, al tiempo que animaba a sus seguidores a reevaluar su preparación financiera. Destacó:
«La economía mundial se está hundiendo… Son tiempos caóticos en la historia del mundo».
El autor especializado en finanzas sostuvo que la gente aún tiene tiempo para ajustar sus finanzas, aunque describió las consecuencias de otra gran recesión como muy desiguales. Advirtió:
«Por favor, recordad que en cada crisis muchas personas lo pierden todo y unas pocas se hacen más ricas».
Ese contraste entre ganadores y perdedores financieros sigue siendo fundamental en la perspectiva de Kiyosaki, y el autor de éxito anima a los lectores a prepararse antes de que la situación se deteriore aún más.
Refiriéndose a su libro anterior, *La profecía del padre rico*, Kiyosaki afirmó que los lectores que siguieron sus consejos han llegado a la incertidumbre actual en una posición financiera más sólida. Su perspectiva viene precedida de años de predicciones de crisis históricas y recomendaciones sobre el bitcoin.
Calificó el entorno actual de inusualmente peligroso e instó a sus seguidores a replantearse cómo ahorran e invierten, a medida que los riesgos económicos siguen aumentando.
La deuda, China y la IA alimentan sus preocupaciones
Otra publicación se centró en el rápido crecimiento de la deuda pública estadounidense, que Kiyosaki comparó con los niveles de endeudamiento previos a la crisis financiera mundial de 2008.
Situó la deuda federal en unos 9,5 billones de dólares antes de esa recesión y en casi 39 billones en la actualidad, al tiempo que afirmaba que el Gobierno está añadiendo aproximadamente 1 billón de dólares cada 90 días.
Basándose en esas cifras, Kiyosaki argumentó que el endeudamiento continuo y la creación de dinero amenazan el poder adquisitivo de los ahorros tradicionales en efectivo. Ya había advertido anteriormente de que la insolvencia de EE. UU., la inflación y el debilitamiento del dólar podrían empujar a los inversores hacia el bitcoin, el oro y la plata.
Ampliando estas preocupaciones en una publicación del 19 de julio, Kiyosaki relacionó la turbulencia monetaria con el auge de China, la debilidad fiscal de EE. UU. y la pérdida de puestos de trabajo impulsada por la inteligencia artificial. Afirmó:
«Estamos entrando en uno de los momentos más turbulentos de la historia del dinero, especialmente con el auge de China, una economía estadounidense en bancarrota y la IA provocando despidos masivos».
Su descripción de Estados Unidos como «en bancarrota» refleja su valoración personal más que una calificación jurídica o económica formal, mientras que su advertencia más amplia vincula las presiones fiscales con la competencia geopolítica y la pérdida de puestos de trabajo impulsada por la tecnología.
Los comentarios de Kiyosaki sugieren que el aumento de la deuda, la perturbación del mercado laboral y la volatilidad de los mercados financieros podrían plantear retos cada vez mayores tanto para los hogares como para los inversores.
El oro y las criptomonedas constituyen su defensa financiera
En lugar de recurrir a los ahorros en efectivo convencionales, Kiyosaki sigue apostando por activos que, en su opinión, son más adecuados para preservar el poder adquisitivo durante los periodos de inestabilidad monetaria.
El inversor reveló que, como parte de esa estrategia a largo plazo, lleva acumulando plata desde 1965, oro desde 1971, bitcoin desde 2012 y ethereum desde 2022. Su postura concuerda con una advertencia anterior sobre los ahorros en dólares y un giro hacia el oro, la plata, el bitcoin y el ethereum. Al describir cómo protege sus metales preciosos, Kiyosaki comentó el 25 de julio:
«Mi oro y mi plata están guardados en cámaras acorazadas suizas fuera de Suiza, ya que se sabe que Estados Unidos ha ilegalizado la posesión de oro y lo ha confiscado a los ciudadanos particulares».
Aunque el oro, la plata, el bitcoin y el ethereum siguen siendo activos volátiles, Kiyosaki continúa presentándolos como su cobertura preferida frente a la agitación financiera que espera que se intensifique.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.
















