La senadora Cynthia Lummis (republicana por Wyoming) afirmó que el actual marco normativo estadounidense sobre activos digitales «no está funcionando» ni para el sector, ni para los consumidores, ni para las fuerzas del orden, e instó al Senado a aprobar la Ley CLARITY antes de su receso de agosto.
Lummis: El marco de la Ley CLARITY «no está funcionando», mientras el Senado lo paraliza

Puntos clave
- Lummis afirmó que la normativa estadounidense sobre criptomonedas «no funciona» e instó al Senado a votar la Ley CLARITY antes del 8 de agosto.
- Los mercados de predicción sitúan las probabilidades de que se apruebe en 2026 en torno al 30 %, lo que supone un fuerte descenso respecto al más del 80 % registrado en febrero.
- El Senado necesita 60 votos; los republicanos cuentan con 53, por lo que se necesitan al menos siete votos demócratas a favor.
Una valoración contundente desde la tribuna
Lummis ha expuesto sus argumentos hoy mismo, alegando que el mosaico de normas existentes que regulan los activos digitales falla a todos los implicados: es decir, a las empresas que operan en el sector, a los titulares particulares y a los organismos encargados de combatir el fraude. La senadora ha intervenido en repetidas ocasiones en el pleno del Senado en los últimos días para presionar a sus colegas sobre el proyecto de ley, y ha declarado a los periodistas que tiene previsto seguir hablando del tema a medida que se agota el tiempo.

La Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales, conocida formalmente como H.R. 3633, dividiría la supervisión de los activos digitales entre la Comisión de Valores y Bolsa (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC). Lummis ha advertido por separado de que el impulso actual del proyecto de ley «no volverá a darse en esta década», señalando que nuevos retrasos significarían que la legislación quedaría descartada para este año.
Asimismo, ha planteado el punto muerto en términos más concretos, al señalar a sus colegas que un retraso prolongado podría dejar al descubierto las normas de custodia de criptomonedas justo cuando el sector se está integrando cada vez más en las finanzas convencionales.
El tiempo se agota
El Senado tiene previsto iniciar su receso de agosto el 8 de agosto, y el líder de la mayoría, John Thune, aún no ha asignado tiempo de debate para el proyecto de ley. Si los legisladores no actúan antes de esa fecha, el debate no se reanudaría hasta septiembre, lo que reduciría aún más el ya escaso margen legislativo antes de las elecciones de mitad de mandato.
Esa presión temporal se ha reflejado en los mercados de apuestas, donde las plataformas de predicción sitúan ahora las probabilidades de que CLARITY se convierta en ley en 2026 en torno al 30 %, lo que supone un fuerte descenso respecto al más del 80 % registrado en febrero. El proyecto de ley necesita 60 votos para ser aprobado en el pleno del Senado. Los republicanos controlan 53 escaños, lo que significa que al menos siete demócratas deben cambiar de bando para que se apruebe, un umbral que ha resultado difícil de superar dadas las objeciones sin resolver dentro del grupo parlamentario demócrata.
¿Qué está bloqueando la votación?
Más allá de las disposiciones éticas que regulan las tenencias de criptomonedas de los funcionarios federales —que los negociadores del Senado han estado tratando de resolver por separado—, los opositores han expresado su preocupación por cómo trata el proyecto de ley los protocolos de finanzas descentralizadas (DeFi) y si su redacción en materia de protección del consumidor va lo suficientemente lejos. La senadora Elizabeth Warren ha argumentado que el proyecto de ley debilitaría la supervisión hasta el punto de poner en peligro el sistema financiero en su conjunto, una postura que ha reiterado desde la votación en comisión celebrada en mayo.
Los grupos del sector de las criptomonedas también se han opuesto con firmeza al retraso: más de 200 organizaciones, entre ellas Coinbase, Ripple, Kraken y Circle, han instado a los líderes del Senado a someter el proyecto de ley a votación en el pleno, argumentando que la incertidumbre continuada empuja la innovación y el empleo al extranjero, al tiempo que deja a los consumidores estadounidenses sin protecciones claras.
Lummis ha vinculado la urgencia directamente a las garantías para los consumidores, argumentando que los requisitos de custodia y divulgación del proyecto de ley son necesarios precisamente porque la legislación vigente presenta lagunas que los malos actores pueden aprovechar.
Dicho esto, dado que aún no se ha fijado la fecha para su debate en el pleno y que faltan pocos días para que finalice el receso, el destino del proyecto de ley depende ahora de si Thune le dedica tiempo esta semana o deja que se traslade a la sesión de otoño. Un reinicio en septiembre mantendría vivo el proyecto CLARITY, pero acercaría la votación final a la campaña para las elecciones de mitad de legislatura, momento en el que la capacidad legislativa suele reducirse aún más.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.

















