El Tribunal Supremo de Corea del Sur ha elaborado un proyecto de enmienda a la legislación sobre ejecución civil que establece procedimientos legales explícitos para congelar, embargar y liquidar activos virtuales, como el bitcoin, durante los litigios civiles.
El Tribunal Supremo de Corea del Sur amplía sus competencias para incautar bitcoins; la entrada en vigor en octubre acelerará la tramitación de las reclamaciones

Puntos clave
- El Tribunal Supremo de Corea del Sur ha anunciado un proyecto de normas de ejecución civil para embargar y congelar de forma sistemática el bitcoin.
- Las normas permiten a los tribunales convertir tokens ilíquidos en activos de alta liquidez para estabilizar el mercado de las criptomonedas.
- La Administración Nacional de la Justicia recabará opiniones públicas hasta el 11 de agosto, antes de su entrada en vigor en octubre.
Nuevas normas sobre la incautación de activos
El Tribunal Supremo de Corea del Sur ha anunciado una amplia actualización de su normativa de ejecución civil, estableciendo procedimientos legales claros para la incautación, el embargo preventivo y la liquidación de activos virtuales como el bitcoin durante los litigios civiles. Según un informe, las modificaciones tienen por objeto unificar los protocolos de ejecución en todas las instancias judiciales y frenar la creciente tendencia de los deudores a desviar activos en criptomonedas para eludir las sentencias judiciales.
En virtud de las nuevas normas, la ejecución forzosa sobre la moneda virtual de un deudor comenzará oficialmente con una orden de embargo dictada por un tribunal. La orden prohíbe al deudor disponer de los activos y exige que estos se transfieran directamente a un agente judicial. El embargo surte efecto en el momento en que el agente judicial recibe los activos bajo su custodia.
La enmienda también establece métodos específicos para convertir las monedas digitales embargadas en efectivo. Los acreedores pueden solicitar una «orden de transferencia» dictada por el tribunal, que adjudica los activos directamente al acreedor según una valoración determinada por el tribunal, o una «orden de venta». Si se dicta una orden de venta, un agente judicial puede transferir la criptomoneda a una cuenta específica en un proveedor certificado de servicios de activos virtuales para liquidarla, o encargar directamente la venta a dicho proveedor.
Además, la normativa otorga a los tribunales la flexibilidad de canjear los tokens incautados por criptomonedas de alta liquidez para facilitar la conversión en efectivo. Para impedir que los deudores transfieran o vendan sus monedas mientras el proceso judicial siga en curso, el Tribunal Supremo ha detallado explícitamente medidas de conservación, entre las que se incluyen embargos provisionales y medidas cautelares para congelar los monederos electrónicos.
La Administración Nacional de la Justicia recabará opiniones públicas y jurídicas sobre el proyecto de enmienda hasta el 11 de agosto, y su plena entrada en vigor está prevista para octubre.
«Es necesario establecer procedimientos de ejecución civil que se ajusten a la naturaleza jurídica y a la estructura de las transacciones de los activos virtuales», ha señalado el Tribunal Supremo, añadiendo que las normas están diseñadas para «garantizar la previsibilidad y la estabilidad jurídica» en los litigios civiles.
Al integrar formalmente las criptomonedas en las normas de ejecución civil, el Tribunal Supremo colma una laguna fundamental dejada por los recientes hitos legislativos, transformando los tokens digitales de una zona gris altamente especulativa en una clase estandarizada de activos financieros reconocibles y ejecutables.
La enmienda se basa directamente en los cimientos sentados por la histórica Ley de Protección de los Usuarios de Activos Virtuales de Corea del Sur, que entró en vigor en julio de 2024. Si bien dicha ley obligó con éxito a los proveedores de servicios de activos virtuales a segregar los fondos de los usuarios, mantener el 80 % de los activos en almacenamiento en frío y supervisar las prácticas comerciales desleales, funcionaba principalmente como un marco de protección del consumidor y contra la manipulación del mercado.
Las nuevas normas del Tribunal Supremo aprovechan ahora la infraestructura altamente regulada que exige la ley de 2024 para ejecutar las liquidaciones ordenadas por los tribunales.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.
















