El S&P 500 subió un 0,26 % hasta alcanzar un cierre récord de 7.599,96 puntos, iniciando el mes con nuevos máximos históricos en los principales índices estadounidenses, a pesar de que el bitcoin retrocedió y se quedó rezagado respecto al repunte bursátil. PuntosKey Takeaways
El S&P 500 cierra en un máximo histórico de 7.599 puntos, mientras que las acciones superan a un bitcoin que se queda rezagado

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- <li><span style="font-weight: 400;">El S&P 500 cerró en un máximo histórico de 7.599,96 el 1 de junio, con un alza del 0,26 % impulsado por el repunte tecnológico liderado por Nvidia. </span></li>
- <li><span style="font-weight: 400;">El bitcoin abrió junio por debajo de los 71 000 dólares tras unas salidas de 2430 millones de dólares de los ETF al contado en mayo, quedando rezagado respecto a las acciones. </span></li>
- <li><span style="font-weight: 400;">La creciente brecha entre las acciones y las criptomonedas podría poner a prueba la correlación del bitcoin con los activos de riesgo de cara al verano.</span></li>
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La tecnología lleva a los índices a nuevos récords
Las acciones estadounidenses comenzaron junio con buen pie, ya que el S&P 500 subió un 0,26 % para cerrar en un máximo histórico de 7.599,96, mientras que el Nasdaq Composite ganó un 0,42 % hasta los 27.086,81 y el Dow Jones Industrial Average sumó un 0,09 % hasta los 51.078,88. Los tres principales índices establecieron nuevos récords de cierre
el mismo día. El avance fue liderado por el sector tecnológico, con Nvidia subiendo tras el lanzamiento de un nuevo chip para ordenadores personales y arrastrando al alza al sector en general. El repunte se mantuvo incluso cuando subieron los precios del petróleo, una combinación que en ciclos anteriores ha ejercido presión sobre los activos de riesgo, pero que esta vez apenas frenó el movimiento.
El S&P 500 había cerrado el 29 de mayo en 7.580,06, su decimonoveno máximo histórico de 2026 y el colofón a una novena semana consecutiva al alza, revelando una vez más una demanda persistente de acciones que ha prevalecido a lo largo de toda la primavera.
El bitcoin se queda rezagado respecto al repunte bursátil
El BTC abrió junio por debajo de los 72 000 dólares tras cerrar su tercera vela mensual en rojo de 2026, una marcada divergencia respecto a las acciones, que se han disparado hasta alcanzar récords. La principal criptomoneda ha tenido dificultades para seguir el ritmo de las acciones y de los valores de inteligencia artificial que han impulsado al alza los índices. Uno de los principales factores ha sido la salida de capitales institucionales. Los fondos cotizados en bolsa (ETF) de bitcoin al contado de EE. UU. perdieron alrededor de 2.430 millones de dólares en mayo, el mayor éxodo mensual de 2026, con el IBIT de Blackrock y otros grandes fondos absorbiendo la mayor parte de los reembolsos. Además, Strategy, de Michael Saylor, también se deshizo ayer de 32 BTC por primera vez desde 2022, lo que provocó un pánico visible en todo el mercado.
Esta división ha reabierto un debate ya conocido sobre el papel del bitcoin como activo de riesgo. Durante largos periodos de este ciclo, que comenzó en 2025, el bitcoin ha cotizado en sintonía con el Nasdaq y el S&P 500, subiendo y bajando al compás del apetito de riesgo general. Al entrar en junio, esa relación se ha deteriorado.
Los operadores que observan la situación se enfrentan ahora a unas acciones en máximos históricos, un mercado de criptomonedas a la zaga de la renta variable y una Reserva Federal que, según las expectativas del mercado, mantendrá los tipos estables, una combinación que deja al bitcoin sin un catalizador claro a corto plazo.
Qué indica la divergencia
La creciente brecha plantea una pregunta sencilla: ¿acabará el bitcoin por alcanzar a las acciones, o bien los máximos históricos de estas últimas indican un apetito de riesgo de final de ciclo que las criptomonedas ya no comparten? Los alcistas argumentan que, históricamente, el bitcoin se ha quedado rezagado y luego ha alcanzado los movimientos de apetito de riesgo, mientras que los bajistas ven las salidas de los ETF como una prueba de que la demanda institucional se ha enfriado.
Las próximas señales a tener en cuenta son si los flujos de los ETF de bitcoin al contado se estabilizan y si se reafirma la correlación entre las acciones y las criptomonedas. Por ahora, el marcador está desequilibrado, dado que las acciones estadounidenses están batiendo un récord tras otro, mientras que el bitcoin ha comenzado el mes con fuertes pérdidas.















