Cloudflare está lanzando un nuevo sistema de pago diseñado específicamente para agentes de IA, que les permite registrarse y pagar servicios en línea sin que un humano tenga que pulsar ni un solo botón.
Cloudflare presenta carteras basadas en IA diseñadas para realizar pagos sin intervención humana

Puntos clave
- Cloudflare ha lanzado «Wallets» para que los agentes de IA puedan pagar las API mediante micropagos con la moneda estable x402.
- Las carteras de cuenta limitan las carteras virtuales, lo que permite a los empleadores establecer límites como, por ejemplo, 100 dólares a la semana por agente.
- El sistema cloudflare.pay de Cloudflare proporciona a los agentes una identidad opcional y legible para los comerciantes.
La empresa ha anunciado Cloudflare Wallets X en su blog, describiendo una herramienta que permite a los usuarios solicitar un identificador de monedero para su cuenta y, próximamente, utilizar ese monedero para pagar por API y contenidos digitales. Una API, o interfaz de programación de aplicaciones, es el conjunto de reglas que permite que un programa de software se comunique con otro. Las empresas suelen cobrar por el acceso a sus API y, hasta ahora, un agente de IA no disponía de una forma sencilla de pagar por ese acceso por sí mismo.

Esa carencia ha supuesto un verdadero obstáculo. Cuando un agente de IA quiere probar un nuevo servicio, suele encontrarse con una página de inicio de sesión diseñada para una persona, no para una máquina. No hay una forma sencilla de que el agente demuestre quién es o realice el pago. Ante ese obstáculo, los agentes suelen detenerse y pedir a un humano que termine la tarea. Cloudflare afirma que esa fricción ha estado frenando el crecimiento de lo que denomina «comercio agentivo», es decir, el software que toma sus propias decisiones de compra.
Dos carteras, un objetivo: permitir que los agentes actúen por su cuenta
La solución de Cloudflare divide el sistema en dos partes. Las carteras de cuenta pertenecen a las personas. Una persona recarga la cartera, establece las reglas y puede retirar el dinero en cualquier momento. Los monederos virtuales pertenecen a los propios agentes y funcionan mediante claves API en lugar de una pantalla de inicio de sesión. Un agente que realiza un gasto desde un monedero virtual solo puede gastar lo que su propietario le permita, ya que cada monedero virtual tiene un límite máximo establecido por el monedero de cuenta vinculado.
Ese límite máximo es la red de seguridad. Un empleador, por ejemplo, podría asignar a cada trabajador una cartera virtual con un límite de 100 dólares a la semana para la inferencia de IA, es decir, el trabajo de cálculo que realiza un modelo de inteligencia artificial (IA) para generar respuestas. Si un agente intenta gastar más allá de ese límite, tiene que solicitar a una persona que lo anule manualmente. Cloudflare considera estos límites como una forma de libertad más que como una restricción. Se puede confiar en que un agente responsable de 10 dólares explore por su cuenta docenas de servicios económicos, mientras que un agente responsable de 1 000 dólares necesita una supervisión más estrecha.
Pequeños pagos asociados a las solicitudes web
La tecnología de pago que hay detrás de los monederos se denomina x402, un protocolo que adjunta micropagos en stablecoins directamente a las solicitudes web estándar. Las stablecoins son monedas digitales diseñadas para mantener un valor estable, normalmente vinculadas al dólar estadounidense. Cloudflare ha combinado el lanzamiento de los monederos con su Monetization Gateway, una herramienta anunciada a principios de este mes que permite a los propietarios de sitios web y aplicaciones cobrar por su contenido o sus API sin necesidad de crear una infraestructura de pago independiente.
Juntas, estas dos herramientas tienen como objetivo crear lo que Cloudflare denomina un «mercado sin interfaz» (headless marketplace), en el que los agentes de IA pueden explorar, probar y pagar por servicios sin que intervenga un ser humano en cada transacción.
Dotar a las máquinas de una identidad en la que los comerciantes puedan confiar
El pago por sí solo no resuelve todos los problemas a los que se enfrentan los agentes en línea. Las empresas siguen teniendo pocas formas de saber si el tráfico que llega a su sitio web procede de una persona, un bot o un agente de IA que actúa en nombre de un cliente real. Cloudflare aborda este problema a través de cloudflare.pay, un sistema que vincula un monedero a una cuenta para que un agente pueda, si lo desea, identificarse, como por ejemplo un agente que opera en research.example.cloudflare.pay. Declarar una identidad será voluntario, y los comerciantes decidirán si tratan a los agentes identificados de forma diferente a los anónimos.
Cloudflare afirma que esto se basa en Web Bot Auth, un sistema ya existente que permite a los agentes registrar una identidad mediante un par de claves criptográficas. El identificador del monedero convierte ese par de claves en algo que una persona puede leer y recordar realmente.
Por qué es importante ahora
Cloudflare ha señalado una cifra que justifica la urgencia del lanzamiento: la mayor parte del tráfico en la web lo generan ahora los bots, no las personas. A medida que los agentes de IA asumen más tareas de compra, búsqueda y reserva, la empresa apuesta por que dotarles de un monedero, límites de gasto y una identidad opcional facilitará ese cambio para ambas partes de la transacción.
La empresa ha anunciado que comenzará con formas sencillas de añadir y retirar fondos en las regiones compatibles, con la opción de que los usuarios recarguen sus carteras por su cuenta utilizando stablecoins.
Próximos pasos
Cloudflare aún no ha publicado un calendario completo para la puesta en marcha de los pagos en todos los sitios compatibles con x402. Las empresas y los desarrolladores ya pueden solicitar un identificador de monedero, y se esperan más detalles a medida que se desarrollen los estándares de identidad de la Fundación x402.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.












