La plataforma de intercambio de criptomonedas Bitget ha anunciado esta semana que dejará de prestar servicio a sus clientes de Japón, fijando como fecha límite el 31 de diciembre de 2026, tras la cual se cerrarán automáticamente todas las posiciones de negociación abiertas.
Bitget abandona Japón y obliga a los operadores a salir de la plataforma antes de que termine el año

Puntos clave
- Bitget cerrará de forma forzosa todas las posiciones de Japón antes del 31 de diciembre de 2026, según un comunicado del 2 de agosto.
- La Autoridad de Servicios Financieros de Japón (FSA) advirtió a Bitget en 2023 y 2024 por realizar operaciones no registradas dirigidas a residentes.
- Hay que estar atentos a la fecha límite del 1 de noviembre de 2026, cuando las cuentas señaladas pasarán a un modo de negociación en el que solo se podrán cerrar posiciones.
La empresa reveló el cierre gradual en avisos oficiales publicados el 2 de agosto de 2026. A partir del 3 de agosto, los residentes japoneses ya no pueden abrir nuevas cuentas en la plataforma.
Bitget afirmó que la decisión refleja su «compromiso continuo con el cumplimiento normativo» en Japón. La plataforma de intercambio ofrece principalmente operaciones con derivados, una forma de negociación basada en contratos vinculados al precio de un activo en lugar del propio activo, junto con herramientas de «copy-trading» que permiten a los usuarios imitar automáticamente los movimientos de otros operadores.

La Agencia de Servicios Financieros de Japón, el principal organismo regulador financiero del país, había advertido a Bitget en marzo de 2023 y de nuevo en noviembre de 2024 por presuntamente prestar servicios a residentes japoneses sin el registro adecuado. En 2025, la presión se intensificó cuando los reguladores solicitaron a Apple y Google que retiraran la aplicación de Bitget, junto con otras aplicaciones de plataformas de intercambio extraterritoriales, de las tiendas de aplicaciones de Japón. Esa evolución dejó poco margen para otra cosa que no fuera una retirada ordenada.
Bloqueo de cuentas antes de la fecha límite
El cierre se llevará a cabo por etapas. A partir del 1 de noviembre, las cuentas identificadas como pertenecientes a residentes japoneses pasarán a lo que Bitget denomina modo «Close-Only». Los usuarios en ese modo no podrán abrir nuevas operaciones, aunque sí podrán retirar fondos. Casi todos los demás servicios, incluyendo la negociación al contado, los futuros y los productos que generan rendimiento, quedarán desactivados. Cualquier persona que considere que ha sido identificada erróneamente como residente en Japón puede demostrar lo contrario mediante la verificación de identidad, a ser posible antes de la fecha límite del 1 de noviembre. Si no se cumple ese plazo, la cuenta se tratará como si estuviera ubicada en Japón independientemente de lo que ocurra.
Antes del 31 de diciembre, cualquier posición que siga abierta se cerrará de forma forzosa, lo que significa que los operadores que esperen demasiado podrían ver cómo sus posiciones se venden al precio que ofrezca el mercado en ese momento, que no tiene por qué ser el precio que ellos elegirían. Los cierres forzosos rara vez favorecen al operador, por lo que las plataformas de negociación suelen animar a los usuarios a liquidar sus posiciones por sí mismos y a transferir los fondos con suficiente antelación a la fecha límite.
Siguiendo un guion regulatorio ya conocido
No es la primera vez que una plataforma de intercambio extraterritorial abandona Japón bajo presión regulatoria. Bybit, una plataforma de tamaño similar, pasó por el mismo proceso el año pasado: advertencias de los reguladores, suspensión de nuevos registros, cambio a un régimen de operaciones solo de cierre y, finalmente, liquidaciones forzadas.
Japón exige que las plataformas de criptomonedas se registren en virtud de su Ley de Servicios de Pago, una normativa diseñada para proteger a los inversores al obligar a las plataformas a separar los fondos de los clientes de los de la empresa y a cumplir estrictas normas contra el blanqueo de capitales. Estas obligaciones van mucho más allá de la mera presentación de documentación, ya que exigen sistemas de cumplimiento, procedimientos de información y una supervisión continua que muchas plataformas extraterritoriales acaban considerando que no merece la pena establecer.
Sopesar menos opciones frente a mayores protecciones
Para los usuarios habituales de criptomonedas en Japón, esta salida reduce sus opciones. Las plataformas nacionales con licencia suelen ofrecer menos productos y menor apalancamiento —la capacidad de operar con dinero prestado—, pero cuentan con protecciones legales más sólidas. Es posible que algunos operadores se pasen a otras plataformas extraterritoriales que aún no han anunciado su retirada, aunque estas conllevan el mismo riesgo regulatorio que ha obligado a Bitget a marcharse. Bitget no ha dado indicios de que tenga previsto registrarse en Japón o volver más adelante. La empresa afirma que seguirá enviando correos electrónicos a los usuarios afectados con instrucciones específicas para cada cuenta.
La próxima señal a tener en cuenta es si otras plataformas extraterritoriales llegan a la misma conclusión a medida que el escrutinio regulatorio sigue endureciéndose. Los plazos del 1 de noviembre y del 31 de diciembre también supondrán una prueba práctica de la eficiencia con la que Bitget gestiona una liquidación que ya ha entrado en su fase final.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.















