De los 125 BTC producidos en junio, 70 BTC se generaron mediante operaciones de minería propia y 55 BTC a través de servicios de minería en la nube. La producción diaria media fue de 4,2 BTC, lo que supone un descenso respecto a los 5,7 BTC de mayo. La capacidad eléctrica total gestionada por la empresa también se redujo a 273 MW, frente a los 346 MW del mes anterior.
Bitfufu publica las métricas de producción y tasa de hash de Bitcoin correspondientes a junio de 2026

Este artículo se publicó por primera vez en The Energy Mag. El artículo original puede consultarse aquí. The Energy Mag (anteriormente The Miner Mag) ofrece noticias, datos y análisis sobre el nexo entre la energía, la computación y los mercados.
Aunque el hashrate total gestionado disminuyó, el hashrate propio de Bitfufu (NASDAQ: FUFU) aumentó un 9,4 %, hasta alcanzar los 3,5 EH/s. Este crecimiento se produjo tras la adquisición y puesta en marcha de 1 200 unidades S21 XP durante el mes de junio. La empresa también firmó acuerdos para adquirir e instalar otras 2 000 unidades S21 XP en julio. A 30 de junio de 2026, Bitfufu poseía 1 671 BTC, frente a los 1 855 BTC que tenía a finales de mayo. La reducción de las tenencias se atribuyó al impacto neto de los ingresos por clientes y los pagos por adelantado correspondientes a 5,3 EH/s de capacidad futura de hashrate. Esta capacidad está garantizada en virtud de un acuerdo de nueve meses cuyo inicio está previsto para agosto de 2026.
La eficiencia media de la flota de la empresa se situó en 17,9 J/TH durante el mes, frente a los 17,8 J/TH de mayo. La tasa de hash procedente de proveedores externos y clientes de alojamiento representó 11,8 EH/s del total de 15,3 EH/s gestionados al final del periodo.
Este artículo se publicó por primera vez en The Energy Mag. El artículo original puede consultarse aquí. The Energy Mag (anteriormente The Miner Mag) ofrece noticias, datos y análisis sobre el nexo entre la energía, la computación y los mercados.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.















