Cerca de 1.700 inversores del Reino Unido han presentado una demanda por valor de 150 millones de libras esterlinas (casi 200 millones de dólares) contra Binance y su fundador, Changpeng Zhao, ante el Tribunal Superior de Londres, alegando que la plataforma les vendió derivados de criptomonedas de alto riesgo que nunca estuvo autorizada a ofrecer.
Binance y CZ, demandados en el Reino Unido por 200 millones de dólares por la venta de derivados «no autorizados» a 1.700 operadores

Puntos clave
- Unos 1.700 inversores del Reino Unido reclaman 150 millones de libras a Binance y a CZ por los derivados vendidos desde finales de 2019, antes de la prohibición de la FCA de 2021.
- Binance afirma que se defenderá ante la demanda presentada ante el Tribunal Superior de Londres, en la que se nombran entidades de las Islas Caimán y los Emiratos Árabes Unidos.
- Una sentencia que permita que el caso siga adelante podría desencadenar nuevas demandas de particulares contra plataformas de intercambio extraterritoriales en Gran Bretaña.
Una campaña de marketing de hace una década bajo la lupa
Los demandantes alegan que Binance comenzó a comercializar productos derivados apalancados complejos entre inversores minoristas del Reino Unido a finales de 2019, aproximadamente dos años antes de que la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) del país restringiera formalmente el acceso de los inversores minoristas a dichos productos en 2021. La demanda, de la que informó por primera vez el Financial Times, reclama una indemnización por daños y perjuicios de al menos 150 millones de libras esterlinas.

Un portavoz de Binance afirmó que la plataforma se defendería «enérgicamente» frente a las acusaciones y reafirmó su compromiso de cumplir con la legislación aplicable. Cabe mencionar que la empresa se ha enfrentado a una larga serie de retos legales y normativos en múltiples jurisdicciones, pero ha afirmado en repetidas ocasiones que ha reformado su programa de cumplimiento normativo.
La demanda presentada ante el Tribunal Superior nombra a Binance Holdings Ltd, registrada en las Islas Caimán, junto con la entidad Nest Exchange, con sede en los Emiratos Árabes Unidos, a Zhao (conocido popularmente como CZ) y a varias personas cuyo nombre no se ha revelado. Los inversores alegan que los derivados no eran adecuados para los inversores minoristas y que se vendieron sin las autorizaciones reglamentarias exigidas en el Reino Unido.
La larga sombra regulatoria de CZ
El caso reaviva la presión legal sobre una figura que ha dedicado los últimos dos años a reconstruir su imagen pública. Como parte de estos esfuerzos, Zhao dimitió primero de su cargo de director ejecutivo de Binance en noviembre de 2023, tras lo cual formó parte de un acuerdo extrajudicial de 4.3 mil millones de dólares con las autoridades estadounidenses. Se declaró culpable de blanqueo de capitales y de violaciones de sanciones, y posteriormente cumplió cuatro meses de condena en una prisión federal de EE. UU. En octubre de 2025, Zhao recibió el indulto del presidente Donald Trump. Desde que dejó la gestión diaria (un cargo al que ha descartado volver), ha asesorado a aproximadamente una docena de gobiernos sobre la regulación de las criptomonedas y la tokenización de activos, ha lanzado la plataforma educativa gratuita Giggle Academy y ha seguido respaldando a startups a través de su empresa de inversión YZi Labs.
Qué podría significar la demanda
El caso del Reino Unido se suma a una larga lista de acciones a las que se ha enfrentado Binance en todo el mundo. Una sentencia que permita que la demanda siga adelante podría abrir la puerta a nuevas demandas de particulares en Gran Bretaña, donde los derivados de criptomonedas apalancados siguen estando prohibidos para los inversores particulares. Binance, ahora dirigida por el director ejecutivo Richard Teng, ha señalado los cientos de millones de dólares que destina anualmente al cumplimiento normativo como prueba de la reforma de sus operaciones. El argumento principal de los demandantes es que los productos se vendieron de forma engañosa años antes de que entraran en vigor las normas, una cuestión de timing que podría resultar clave para el caso. La prohibición británica de los derivados para inversores minoristas entró en vigor en 2021, pero la supuesta comercialización comenzó mucho antes, cuando la supervisión del comercio de criptomonedas era menos estricta. Los próximos meses revelarán hasta qué punto los tribunales del Reino Unido están dispuestos a exigir responsabilidades a las plataformas de intercambio extraterritoriales por los productos vendidos a inversores minoristas británicos antes de que existieran regulaciones concretas.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.
















