En el marco de la «Operación Economic Outcast», el Departamento del Tesoro de EE. UU. definió los activos digitales como un sector crítico que podría ser objeto de sanciones secundarias en el futuro, junto con la tecnología, el oro, la aviación y el transporte marítimo. El Departamento del Tesoro subrayó que cualquier país o persona puede ser sancionado, independientemente de su ubicación, en virtud de la Orden Ejecutiva (E.O.) 13902.
Bessent advierte a los países extranjeros que rompan sus vínculos con los activos digitales iraníes

Puntos clave
- Estados Unidos puso en marcha la «Operación Economic Outcast» para paralizar la economía de Irán, centrándose especialmente en sus activos digitales.
- El Tesoro sancionó a un grupo cibernético iraní por robos de criptomonedas y amenazó con cortar el acceso a los facilitadores globales.
- Países como China y Rusia se enfrentan a plazos estrictos para poner fin a las actividades relacionadas con Irán o se arriesgan a sufrir sanciones de EE. UU.
El Tesoro de EE. UU. apunta a los activos digitales iraníes en la «Operación Economic Outcast»
Estados Unidos está actuando contra el uso continuado de activos digitales por parte del régimen iraní para eludir las sanciones tradicionales, incluyendo estas herramientas como prioridad máxima en su plan de ofensiva económica destinado a paralizar la economía iraní.
El lunes, el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, puso en marcha la «Operación Economic Outcast», definida como «una campaña económica sin precedentes, en la que participa todo el Gobierno, contra la República Islámica de Irán y quienes le facilitan la actividad». La campaña pretende cortar las vías de suministro económico del régimen iraní en varios ámbitos clave, centrándose en los países y las personas que mantienen relaciones comerciales con el Gobierno iraní.
«Cualquier entidad que facilite el blanqueo de capitales o la evasión de sanciones en nombre de Irán corre el riesgo de quedar excluida del sistema financiero estadounidense», declaró el Tesoro, explicando que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) puede ahora «sancionar a cualquier persona, independientemente de dónde se encuentre», que opere en varios sectores de la economía iraní, incluidos los activos digitales.
Como parte de la primera oleada de medidas, el Tesoro está sancionando a un grupo cibernético del Ministerio de Inteligencia y Seguridad de Irán (MOIS) que ha perpetrado robos de criptomonedas. Mojtaba Ghal’eh-Kuhi, Behzad Mesri, Keyvan Fayyaz Ghareh Blagh, Saber Shahbazi Balujeh, Mohammad Reza Kadkhoda’i y Arman Kahzadian figuran como actores maliciosos que han atacado a instituciones y empresas estadounidenses e incluso han llevado a cabo robos de activos digitales.
Los países más afectados por estas sanciones son China, que compra petróleo iraní; Irak y Turquía, que compran gas iraní para la generación de energía; la India, Rusia y otros. No obstante, aunque Bessent explicó que China no estaba exenta de estas sanciones, aún está por ver hasta qué punto la Administración Trump aplicará estas restricciones.
«A cada país se le concederá un plazo definido para poner fin a la actividad relacionada con Irán que hayamos identificado. Si no actúan, el Tesoro tomará medidas», concluyó el Tesoro.
Las sanciones sobre las criptomonedas ya han afectado gravemente a las finanzas de Irán en otras ocasiones: en mayo, Bessent confirmó que se habían incautado casi mil millones de dólares en fondos iraníes en criptomonedas, incluidos 344 millones de dólares en USDT retirados de dos direcciones de Tron gracias a la colaboración de Tether en abril.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.












