Según la Instrucción Normativa n.º 739, publicada el viernes, los VASP deberán someterse ahora a una auditoría realizada por una entidad externa autorizada para obtener la autorización para operar en Brasil. Este requisito se suma a una normativa ya de por sí estricta, lo que complica aún más el proceso de obtención de una licencia en Brasil.
Nuevas normas para las criptomonedas en Brasil: el Banco Central exige auditorías independientes rigurosas para los proveedores de servicios de activos virtuales (VASP)

Puntos clave
- El Banco Central de Brasil publicó la Instrucción 739, que obliga a los VASP a someterse a auditorías independientes para obtener las licencias.
- Las auditorías deben garantizar que cada VASP esté preparado para combatir y prevenir los delitos relacionados con las criptomonedas.
- Tras el caso «Hidden Flow», por valor de 5000 millones de dólares, las nuevas normas de Brasil endurecerán la supervisión para evitar el blanqueo de criptomonedas.
El Banco Central de Brasil toma medidas para añadir un requisito de auditoría a los VASP
El Banco Central de Brasil ha introducido un nuevo requisito para autorizar la operación de los proveedores de servicios de activos virtuales (VASP) en el país.
En virtud de la Instrucción Normativa n.º 739, publicada el viernes, el banco exige ahora a los VASP que presenten una auditoría independiente realizada por una entidad registrada en la Comisión de Valores y Mercados de Brasil (CVM) para poder expedir licencias operativas.

Las auditorías, denominadas «informes de garantía razonable», deben contener datos que evalúen el cumplimiento legal del VASP en diferentes aspectos, incluyendo la política institucional, la estructura organizativa y la formación de los empleados; la evaluación interna de riesgos en relación con el uso de los productos y servicios de la empresa en la comisión de delitos de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo; y los procedimientos diseñados para conocer a los clientes.
Además, este informe también debe evaluar la preparación del VASP auditado en materia de seguimiento, selección, análisis y notificación de operaciones y situaciones sospechosas de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo y de armas de destrucción masiva; seguimiento y análisis de indicios de la comisión o tentativa de comisión de fraudes y estafas; y congelación administrativa de activos.
El banco afirmó que estas medidas tienen como objetivo «aumentar la seguridad de las decisiones en los procesos de autorización, al tiempo que se refuerza la alineación del país con las prácticas y normas internacionales para combatir estos delitos». También reiteró que «la verificación mediante una auditoría independiente contribuye a una mayor transparencia y fiabilidad en los controles adoptados por las empresas del sector».
Estas medidas se producen después de que la Operación Flujo Oculto, una operación de alto riesgo dirigida contra seis empresas de tecnología financiera que movían más de 5000 millones de dólares de forma irregular, detectara el uso de activos digitales para el blanqueo de capitales.
Se sospecha que el Primeiro Comando da Capital, una organización de tráfico de drogas recientemente designada por la Administración Trump como «Terroristas Globales Especialmente Designados» (SDGT), está detrás de estas operaciones.

















