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La SEC abre las compuertas a una financiación de 75 millones de dólares en criptomonedas con su nuevo proyecto de normativa

La Comisión de Valores y Bolsa (SEC) ha propuesto nuevas normas que podrían ofrecer a determinados proyectos de criptomonedas vías más claras para recaudar fondos en Estados Unidos, al tiempo que exigen la divulgación de información a los inversores y, en el caso de las ofertas de mayor envergadura, la presentación de informes periódicos.

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La SEC abre las compuertas a una financiación de 75 millones de dólares en criptomonedas con su nuevo proyecto de normativa

Puntos clave

  • La SEC ha propuesto el Reglamento sobre Activos Criptográficos, con exenciones de hasta 5 millones y 75 millones de dólares.
  • Paul Atkins afirma que el plan de la SEC podría someter la recaudación de fondos mediante criptomonedas a unas normas estadounidenses más claras en 2026.
  • El plazo para presentar comentarios a la SEC permanecerá abierto durante 60 días tras la publicación en el Registro Federal.

La propuesta, denominada «Regulación de Activos Criptográficos», se anunció el 18 de agosto y establecería un marco de oferta de valores para algunos contratos de inversión relacionados con activos criptográficos. Un contrato de inversión suele consistir en que unas personas inviertan dinero en una iniciativa con la expectativa de que el trabajo de otros genere valor.

La SEC ha señalado que la propuesta se basa en su interpretación de marzo de 2026 sobre cómo se aplican las leyes federales de valores a los criptoactivos y a las transacciones relacionadas. La agencia está tratando de responder a una pregunta que lleva años rondando al sector: ¿cómo puede un proyecto recaudar fondos para construir una red sin generar una incertidumbre duradera sobre el cumplimiento de la legislación en materia de valores?

Dos nuevas vías de recaudación de fondos

La primera exención propuesta permitiría a un emisor que cumpla los requisitos recaudar hasta 5 millones de dólares en un plazo de cuatro años. La segunda permitiría ofertas de hasta 75 millones de dólares en cada periodo de 12 meses.

Ambas opciones exigirían a los emisores proporcionar a los inversores información narrativa basada en principios. Esto significa que la empresa o el proyecto tendría que explicar los hechos importantes de forma clara y por escrito, en lugar de limitarse a cumplir una lista de requisitos estándar para todos los casos. Los emisores que se acojan a la exención mayor, de 75 millones de dólares, se enfrentarían a obligaciones adicionales. Tendrían que presentar estados financieros y seguir elaborando informes tras la emisión, proporcionando a los inversores más información sobre la situación y las operaciones del emisor. Para las startups del sector de las criptomonedas, esta distinción podría ser relevante. Los proyectos más pequeños podrían tener una vía menos onerosa para obtener capital, mientras que los proyectos que recauden más fondos se enfrentarían a mayores requisitos de transparencia, diseñados para ayudar a los inversores a evaluar los riesgos.

Una propuesta de «safe harbor»

La propuesta también incluye una «zona de seguridad» condicional relacionada con la definición de contrato de inversión. Una «zona de seguridad» es una disposición legal que protege a una persona o empresa de una norma concreta si cumple unas condiciones específicas.

Según la propuesta de la SEC, un activo criptográfico podría dejar de considerarse sujeto a un contrato de inversión cuando un emisor haya completado, o haya cesado de forma permanente, las tareas de gestión esenciales que se comprometió a realizar ante los compradores. La cuestión no es simplemente si existe un token, sino si los compradores siguen confiando en los esfuerzos prometidos por el promotor.

El presidente de la SEC, Paul S. Atkins, afirmó que la norma tiene por objeto ofrecer a los participantes en el mercado «vías claras para obtener capital al amparo de la legislación federal sobre valores». También señaló que la cláusula de exención se aplicaría una vez que el emisor hubiera completado o cesado de forma permanente «todos los esfuerzos de gestión esenciales» representados o prometidos en virtud de un contrato de inversión.

En un discurso que acompañó al anuncio, Atkins presentó la propuesta como una respuesta a la incertidumbre que, según él, había empujado la innovación en el ámbito de las criptomonedas fuera de Estados Unidos. «¿Cómo puedo recaudar capital para desarrollar un criptoactivo mientras sigo trabajando en el desarrollo de la red en la que se utilizará?», preguntó, describiendo el problema que pretende abordar el Reglamento sobre Criptoactivos.

Normativa federal, leyes estatales y el siguiente paso

La propuesta también prevalecería sobre determinados requisitos estatales de registro y habilitación de valores para los valores vendidos al amparo de las nuevas exenciones y para algunas transacciones en el mercado secundario. Las transacciones en el mercado secundario son operaciones entre inversores tras la venta original.

Esa disposición podría reducir la necesidad de que los emisores tengan que lidiar con diferentes normas de registro a nivel estatal, pero no eliminaría las condiciones federales propuestas. La SEC señaló que el objetivo general es crear protecciones más coherentes, al tiempo que se reducen los incentivos para que los emisores operen en el extranjero.

Las normas son solo una propuesta, no ley vigente. La SEC aceptará comentarios públicos durante 60 días tras la publicación de la propuesta en el Registro Federal. Los comentarios de inversores, empresas de criptomonedas, abogados y reguladores estatales podrían influir en la norma definitiva.

La propuesta llega además en un momento en que el Congreso está estudiando una legislación más amplia sobre la estructura del mercado de las criptomonedas, incluida la Ley CLARITY a la que hace referencia Atkins. Los lectores deberían estar atentos a la fecha de publicación en el Registro Federal, a los comentarios presentados durante el periodo de 60 días y a si la SEC modifica las exenciones, las obligaciones de información o las condiciones de «puerto seguro» antes de adoptar una normativa definitiva.

Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.

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