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El Banco de la Reserva de Sudáfrica respalda a Payshap en el proyecto del rand digital, mientras Cassim apuesta por los pagos en tiempo real

El Banco de la Reserva de Sudáfrica ha decidido suspender la implementación inmediata del rand digital, a pesar de haber comprobado con éxito su viabilidad técnica.

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El Banco de la Reserva de Sudáfrica respalda a Payshap en el proyecto del rand digital, mientras Cassim apuesta por los pagos en tiempo real

Puntos clave

  • El SARB ha suspendido el lanzamiento del rand digital debido a las compensaciones entre la eficiencia del sistema y la privacidad de los usuarios.
  • La expansión de las stablecoins privadas podría eludir la normativa sudafricana, lo que erosionaría el valor del rand y la autoridad monetaria.
  • El SARB se centrará ahora en modernizar la infraestructura a través de Payshap y Payinc para ofrecer pagos en tiempo real.

Las pruebas del rand digital revelan compensaciones entre privacidad y velocidad

El Banco de la Reserva de Sudáfrica (SARB) no tiene una necesidad imperiosa de lanzar inmediatamente una versión digital de su moneda, según ha declarado un alto cargo, citando importantes compensaciones en el diseño y una mayor prioridad en la mejora de la infraestructura de pagos subyacente del país.

Aunque una moneda digital del banco central (CBDC) es técnicamente viable, el enfoque inmediato debe seguir siendo agilizar y abaratar las transacciones cotidianas de los ciudadanos a través de los sistemas existentes, según habría declarado el vicegobernador del Banco de la Reserva, Rashad Cassim, en un reciente discurso ante el Gordon Institute of Business Science.

La postura cautelosa del banco central se produce a pesar de la creciente presión de las innovaciones del sector privado, como las stablecoins, que, según advierten algunos economistas, podrían amenazar la soberanía monetaria de Sudáfrica si no se controlan.

El SARB lleva años investigando un rand digital. En 2018 puso en marcha el Proyecto Khokha para probar la tecnología de contabilidad distribuida (DLT) —la tecnología descentralizada en la que se basan las criptomonedas—, seguido del Proyecto Khokha 2 para experimentar con monedas digitales al por mayor y tokens de bancos comerciales.

Si bien las pruebas demostraron que un rand digital podía mover y liquidar dinero con éxito, también pusieron de manifiesto profundos retos operativos. «Mantener la privacidad de las transacciones es posible, pero complica el diseño y ralentiza el sistema», afirmó Cassim, señalando que la protección de la privacidad de los usuarios se lograba a expensas directas de la eficiencia de la liquidación.

Cassim también destacó los obstáculos legales y técnicos, afirmando que las redes descentralizadas carecen de claridad jurídica automática sobre cuándo un pago se considera «definitivo», y que no se sincronizan de forma natural con las redes financieras tradicionales. «Los sistemas DLT no interoperan automáticamente con la infraestructura de pagos existente», afirmó Cassim.

Actualizar primero las «tuberías»

En lugar de la CBDC, el banco central está dando prioridad a la modernización de lo que Cassim denominó la «fontanería del sistema financiero»: las infraestructuras del mercado financiero que canalizan el dinero discretamente entre bastidores.

Aunque Sudáfrica ha liderado históricamente a sus homólogos en pagos bancarios mayoristas a gran escala, Cassim reconoció que el país se ha quedado rezagado en los pagos minoristas rápidos y en tiempo real para los consumidores habituales.

El banco está tratando activamente de cerrar esa brecha a través de Payshap, un servicio de pagos digitales en tiempo real, y asumiendo el control de la cámara de compensación Bankserv Africa para establecer una entidad de pagos llamada Payinc. «La necesidad imperiosa es modernizar el sistema de pagos para ofrecer a todos los sudafricanos pagos digitales rápidos, sencillos y seguros», afirmó Cassim.

La decisión de suspender temporalmente el rand digital conlleva riesgos. A medida que las entidades privadas impulsan cada vez más la innovación financiera y promueven las finanzas descentralizadas, el banco central se enfrenta a una batalla para mantener su control sobre la oferta monetaria. Algunos analistas advierten de que el ritmo más lento del Gobierno podría resultar contraproducente. Dawie Roodt, economista jefe de Efficient Group, advirtió que la obsoleta normativa cambiaria de Sudáfrica no está a la altura de la tecnología financiera. Sin una normativa moderna o una alternativa digital respaldada por el Estado, Roodt advirtió que los ciudadanos podrían acabar abandonando por completo el sistema financiero tradicional en favor de las stablecoins privadas.

Este cambio supone una amenaza directa para el mandato principal del Banco de la Reserva: controlar la oferta monetaria y proteger el valor del rand. Si los ciudadanos eluden la moneda nacional, la autoridad del banco central se ve efectivamente erosionada, una realidad que ha dado lugar a persistentes peticiones por parte de algunos sectores para que se cree un rand digital.

Por ahora, el Banco de la Reserva apuesta por que arreglar su infraestructura actual será suficiente para mantener a raya las alternativas privadas, dejando el rand digital en el cajón hasta que se puedan justificar las compensaciones tecnológicas y legales.

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