El FMI informa de que Nigeria acaparó el 60 % de todo el tráfico de stablecoins en África subsahariana, ya que los usuarios buscan alternativas a la banca tradicional.
El FMI advierte de que el auge de las stablecoins en Nigeria podría debilitar la demanda de la moneda local

Puntos clave
- El 16 de junio, el FMI informó de que Nigeria atrajo 59 000 millones de dólares en entradas de criptomonedas, acaparando el 60 % de las monedas estables de la región.
- Los elevados costes de las remesas, del 9 %, y la volatilidad del naira llevaron a las empresas nigerianas a adoptar monedas estables vinculadas al dólar estadounidense.
- El Senado nigeriano remitió un nuevo proyecto de ley sobre licencias de criptomonedas a la Comisión de Mercados de Capitales para su revisión durante cuatro semanas.
FMI: Las monedas estables pasan de ser un mercado de nicho a una vía de pago principal
Los nigerianos recurren cada vez más a las monedas estables vinculadas al dólar estadounidense para transferir dinero a través de las fronteras, a medida que las pequeñas empresas y los hogares buscan alternativas más baratas y rápidas a los canales bancarios tradicionales, según afirmó el Fondo Monetario Internacional (FMI) el 16 de junio.
Las criptomonedas, que antes se consideraban un mercado financiero de nicho, se han convertido en una vía de pago dominante en Nigeria. El país atrajo aproximadamente 59 000 millones de dólares en entradas de criptomonedas entre julio de 2023 y junio de 2024, lo que le valió alrededor del 60 % de todo el tráfico de monedas estables en el África subsahariana, según datos del FMI.
Esta creciente adopción se produce en un momento en que el Gobierno nigeriano se orienta hacia la formalización del sector de los activos digitales. El Senado nigeriano remitió recientemente un proyecto de ley integral de regulación de las criptomonedas a su Comisión de Mercados de Capitales para una fase de revisión de cuatro semanas. El proyecto de ley, que superó una crucial segunda lectura tras una votación mayoritaria a voz, tiene como objetivo establecer la obligación de obtener una licencia para las plataformas de intercambio de activos digitales e introducir medidas de protección para los inversores.
Durante años, la incertidumbre regulatoria ha ensombrecido el mercado de activos digitales del país. Los defensores locales del sector señalan una directiva restrictiva del banco central de 2021, promulgada bajo el mandato del exgobernador del Banco Central de Nigeria, Godwin Emefiele, como una medida que empujó las transacciones hacia entornos opacos del mercado negro y frenó el crecimiento institucional. Los legisladores que respaldan la nueva legislación sostienen que una regulación formal es ahora vital para proteger a los consumidores y evitar que Nigeria se quede rezagada respecto a países de la región como Sudáfrica y Kenia.
Los factores económicos que impulsan este cambio son evidentes. Las remesas transfronterizas tradicionales hacia el África subsahariana se encuentran entre las más caras del mundo, con un coste medio de alrededor del 9 % del valor de una transacción de 200 dólares, frente a una media mundial del 6 %, según datos del Banco Mundial citados por el FMI.
Por el contrario, las stablecoins permiten a los usuarios transferir fondos de forma casi instantánea a través de teléfonos inteligentes y monederos digitales por una fracción del coste. Más allá de la reducción de costes, los tokens digitales ofrecen a los usuarios locales una forma de almacenar valor al margen del volátil naira nigeriano, actuando de hecho como un puente entre los mercados de criptomonedas y el comercio cotidiano.
Sin embargo, el FMI advirtió de que el rápido auge de los tokens vinculados al dólar plantea importantes quebraderos de cabeza en materia de política económica para la mayor economía de África Occidental. El desplazamiento generalizado de la moneda local podría debilitar las herramientas de política monetaria del banco central al reducir la demanda interna de nairas.
Además, el traslado de las transacciones financieras a carteras digitales privadas complica la supervisión regulatoria, lo que aumenta el riesgo de flujos financieros ilícitos y de financiación del terrorismo —precisamente las vulnerabilidades que el nuevo marco regulatorio propuesto por el Senado se ve obligado a abordar—.
Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.
















