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El FMI pasa por alto el incumplimiento de El Salvador en materia de bitcoin para desbloquear un pago de 138 millones de dólares

El FMI elogió los resultados de El Salvador y declaró que su economía seguía mostrando un buen comportamiento en medio de las continuas mejoras en materia de seguridad y los esfuerzos por reducir los desequilibrios. No obstante, la institución destacó que no se habían cumplido los objetivos relacionados con el bitcoin, pero concedió una exención basándose en «fuertes medidas correctivas y compromisos renovados».

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El FMI pasa por alto el incumplimiento de El Salvador en materia de bitcoin para desbloquear un pago de 138 millones de dólares

Puntos clave

  • El FMI aprobó un desembolso de 138 millones de dólares para El Salvador, eximiéndolo del cumplimiento de las normas infringidas por sus crecientes reservas de bitcoin.
  • El Salvador amplió sus reservas hasta los 7.792 BTC mediante donaciones privadas, lo que supone un nuevo desafío a los límites del FMI.
  • La privatización de la cartera Chivo ayudó a El Salvador a demostrar que había tomado medidas correctivas para reducir los vínculos directos del Estado con las criptomonedas.

El FMI concede una exención sobre el bitcoin y autoriza un desembolso de 138 millones de dólares a El Salvador

El Salvador parece haber obtenido el visto bueno del Fondo Monetario Internacional (FMI) tras infringir una norma que obligaba al país a limitar su participación en actividades económicas relacionadas con el bitcoin, incluidas las compras.

El jueves, el Consejo Ejecutivo del FMI completó la segunda y tercera revisiones del desempeño de El Salvador en el marco de un servicio ampliado de financiación de 1.400 millones de dólares aprobado en febrero de 2025. La institución elogió el cumplimiento por parte del Gobierno de las condiciones de la línea de crédito y aprobó un desembolso de unos 138 millones de dólares.

En su informe, el FMI destaca que la actividad económica de El Salvador ha «superado las expectativas», y que la consolidación fiscal avanza en líneas generales en consonancia con las reformas financieras exigidas.

Aunque el FMI aplaudió la reciente transferencia del control mayoritario de la cartera Chivo a un operador privado, destacó que «no se cumplieron ciertos criterios de desempeño, entre ellos los relativos a la acumulación de bitcoins», refiriéndose a las continuas adiciones a la reserva de bitcoins del país, que ya ha ascendido a 7 792 BTC según las cifras oficiales.

Aun así, el FMI hizo caso omiso de estas incumplimientos debido a las «sólidas medidas correctivas y los compromisos renovados», y propuso reducir la participación del Estado en estas compras y mejorar la transparencia en torno a las tenencias de criptomonedas del sector público.

Anteriormente, el FMI había explicado que la financiación para el bitcoin añadido a las reservas del país procedía de un donante privado no revelado y que en estas transacciones no intervenían activos públicos. Aunque no se reveló la identidad del donante, algunos apuntaron a Tether, el gigante emisor de stablecoins, que trasladó su sede a El Salvador. No obstante, no se ha emitido ninguna aclaración oficial. «La participación del Estado en actividades relacionadas con el bitcoin se está reduciendo, al tiempo que se refuerzan las normativas al respecto», afirmó Dan Katz, primer subdirector gerente del FMI, calificando la transferencia de la propiedad de la cartera Chivo como un «paso positivo».

Aunque subrayó que no se esperaba una mayor acumulación de bitcoins más allá de las donaciones documentadas, El Salvador ha seguido adquiriendo —o, como se conoce ahora, recibiendo donaciones en BTC—, haciendo caso omiso de las recomendaciones anteriores del FMI.

Queda por ver si el presidente Bukele seguirá aumentando las reservas de bitcoin de El Salvador o si dejará de recibir estas donaciones, cumpliendo así con los requisitos del FMI en el futuro.

Este artículo fue traducido del inglés mediante IA. La versión original en inglés es la fuente autorizada; las traducciones automáticas pueden contener imprecisiones, especialmente en la terminología legal y regulatoria.