La empresa de infraestructura de activos digitales Zerohash ha solicitado formalmente una licencia bancaria nacional en Estados Unidos, una medida que podría someter a la empresa con sede en Chicago a la supervisión bancaria federal, al tiempo que ampliaría su alcance en la economía de las criptomonedas y las monedas estables.
Zerohash presenta una solicitud ante la OCC para operar un banco fiduciario de criptomonedas regulado a nivel federal.

Zerohash se une a la ola de empresas criptográficas que buscan licencias bancarias federales
La solicitud, presentada el 4 de marzo ante la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) de Estados Unidos, propone la creación de una entidad supervisada por el gobierno federal denominada «Zerohash National Trust», diseñada para gestionar la custodia de activos digitales y otros servicios relacionados con las finanzas basadas en blockchain.
Si se aprueba, la licencia permitiría a Zerohash operar como un banco fiduciario nacional con autoridad para proporcionar custodia de criptomonedas, servicios de staking, gestión de monedas estables y ejecución de operaciones vinculadas a activos digitales. El proceso suele incluir un período de comentarios públicos y puede tardar varios meses antes de que los reguladores tomen una decisión.
La solicitud sitúa a Zerohash entre una lista cada vez mayor de empresas de criptomonedas y tecnología financiera que solicitan estatutos bancarios federales, como parte de un impulso más amplio para combinar la infraestructura blockchain con los sistemas financieros tradicionales (TradFi). Un estatuto nacional puede aumentar la credibilidad institucional, agilizar el cumplimiento normativo y eliminar la necesidad de hacer malabarismos con docenas de licencias estatales.
Fundada en Chicago en 2017 por Edward Woodford y Brian Liston, Zerohash ha creado un negocio en torno a una infraestructura de backend que permite a las empresas integrar servicios criptográficos sin tener que crear ellos mismos la estructura normativa y técnica.
La plataforma de la empresa impulsa rampas de acceso de moneda fiduciaria a criptomonedas, servicios de custodia, infraestructura de negociación, sistemas de tokenización, herramientas de nómina y vías de liquidación de monedas estables a través de un conjunto de interfaces de programación de aplicaciones utilizadas por fintechs y corredurías. Admite más de 100 activos digitales y ha procesado más de 65 000 millones de dólares en volumen de transacciones en más de 200 jurisdicciones.
Zerohash también ha atraído un importante respaldo de los inversores. La empresa ha recaudado más de 286 millones de dólares en rondas de financiación, incluidos aproximadamente 100 millones de dólares en 2025, lo que ha valorado la empresa en casi 1000 millones de dólares. Entre los inversores se encuentran Point72 Ventures, Bain Capital Ventures, NYCA, Interactive Brokers, SoFi, Apollo y Tastytrade.
La empresa ya opera dentro de un complejo marco regulatorio. Está registrada como empresa de servicios monetarios en la FinCEN y posee licencias de transferencia de dinero en 51 jurisdicciones de Estados Unidos. En 2025, una filial obtuvo una licencia de sociedad fiduciaria no depositaria del Comisionado de Bancos de Carolina del Norte, lo que le permite actuar como custodio cualificado para asesores de inversión registrados y determinadas cuentas de jubilación.
Zerohash también ha integrado su infraestructura en una serie de plataformas financieras. Entre sus asociaciones se incluyen integraciones con Stripe para conversiones y liquidaciones de monedas estables, Securitize para infraestructura de valores tokenizados e integraciones de corretaje, como capacidades de comercio de criptomonedas para la plataforma E*Trade de Morgan Stanley.
La creciente disposición de la OCC a considerar los bancos fiduciarios centrados en las criptomonedas ha abierto la puerta a empresas como Zerohash. En diciembre de 2025, el regulador emitió aprobaciones condicionales a varias empresas de activos digitales, entre ellas Circle, Ripple, Bitgo, Fidelity Digital Assets y Paxos, mientras que a principios de 2026 se produjeron nuevas aprobaciones para empresas vinculadas a Stripe y Crypto.com.
Aun así, la iniciativa de la carta constitutiva tiene sus detractores. Grupos comerciales bancarios como la American Bankers Association y la Independent Community Bankers of America han advertido que los reguladores deben actuar con cautela a la hora de conceder cartas constitutivas federales vinculadas a la custodia de criptomonedas o a la infraestructura de monedas estables, especialmente después de la Ley GENIUS y los debates sobre las recompensas.
Para Zerohash, la recompensa podría ser sustancial si los reguladores dan su visto bueno. Una licencia nacional daría a la empresa prioridad federal sobre muchas normas estatales y podría convertirla en el socio de custodia preferido para los clientes institucionales que buscan una exposición regulada a los activos digitales. Aún no se sabe si la OCC concederá finalmente la licencia, pero la solicitud añade un nuevo capítulo a la relación en rápida evolución entre Wall Street, los reguladores federales y la búsqueda de la legitimidad financiera generalizada por parte de la industria de las criptomonedas.
Preguntas frecuentes 🔎
- ¿Qué solicitó Zerohash? Zerohash presentó una solicitud a la OCC para crear un banco fiduciario nacional regulado por el gobierno federal y centrado en la custodia de activos digitales y servicios relacionados.
- ¿Qué permitiría hacer la licencia a Zerohash? La aprobación permitiría a Zerohash proporcionar custodia de criptomonedas, staking, gestión de stablecoins y ejecución de operaciones bajo la supervisión bancaria federal.
- ¿Por qué las empresas de criptomonedas buscan autorizaciones de bancos fiduciarios nacionales? Una autorización federal puede agilizar el cumplimiento normativo, adelantarse a muchas regulaciones estatales y aumentar la credibilidad ante los clientes financieros institucionales.
- ¿Cuándo podría llegar la decisión de la OCC? El proceso de revisión suele incluir un período de comentarios públicos y un análisis normativo que puede llevar varios meses antes de la aprobación o el rechazo.














