El Banco de la Reserva de Australia anunció el 25 de marzo que Australia está pasando de la fase de pruebas a la implantación real de activos tokenizados y monedas digitales mayoristas.
La tokenización podría suponer un ahorro de 16 700 millones de dólares al año para la economía australiana, según un informe del Banco Central de Australia

Conclusiones del Proyecto Acacia
El Banco de la Reserva de Australia ha superado oficialmente la «fase de prueba» de las finanzas digitales, lo que supone un cambio importante hacia la implementación en el mundo real de activos tokenizados y monedas digitales al por mayor. En un discurso clave pronunciado el 25 de marzo, el vicegobernador del RBA, Brad Jones, lo dejó claro: la cuestión ya no es si Australia adoptará estas tecnologías, sino cómo las ampliará para proteger la estabilidad financiera de la nación.
Jones hizo estas declaraciones al dar a conocer las conclusiones del Proyecto Acacia, una iniciativa de investigación que traza un futuro en el que la infraestructura financiera de Australia es más rápida, más barata y totalmente digital. El Proyecto Acacia, una iniciativa colaborativa con el Centro de Investigación Cooperativa en Finanzas Digitales (DFCRC) y el sector privado, examinó si las formas tokenizadas de dinero y activos podrían mejorar el funcionamiento de los mercados mayoristas de activos de Australia.
Según el análisis del RBA y el DFCRC, la transición al dinero y los activos tokenizados podría suponer un ahorro para la economía australiana de aproximadamente 16 700 millones de dólares (24 000 millones de dólares australianos) al año. Estas ganancias representan la eliminación de la «fricción» del sistema actual, concretamente el procesamiento manual, los retrasos de varios días y los elevados costes de capital asociados al movimiento de dinero entre bancos. Mediante el uso de libros de contabilidad basados en blockchain, estas transacciones podrían llegar a ser casi instantáneas.
«Estamos pasando de la era del “qué pasaría si” a la era del “cómo”», afirmó Jones, haciendo hincapié en que los beneficios económicos de la modernización son ahora demasiado grandes como para ignorarlos.
Un «sandbox» para los mercados
Para convertir estos hallazgos en realidad, el RBA anunció el lanzamiento de un «sandbox» de Infraestructura del Mercado Financiero Digital (DFMI). A diferencia de los experimentos a corto plazo anteriores, este «sandbox» está diseñado como un entorno a largo plazo con «etapas definidas». Permite a los bancos comerciales y a las fintech probar productos tokenizados —como bonos del Estado y fondos de inversión— bajo supervisión regulatoria, con una vía clara para «graduar» estos productos hacia la economía real.
A pesar de las perspectivas optimistas, Jones advirtió de que el camino hacia un sistema financiero totalmente digital presenta obstáculos. Identificó retos críticos que el sector debe resolver, como la fragmentación de la liquidez que da lugar a un efecto de «jardín vallado», en el que el dinero queda atrapado en plataformas incompatibles.
También instó al sector a garantizar que los nuevos sistemas digitales sean tan sólidos como la infraestructura heredada a la que sustituyen, al tiempo que se asegura de que los libros de contabilidad digitales de la nueva era puedan seguir «comunicándose» con las cuentas bancarias existentes. El mensaje del RBA es claro: la infraestructura del sistema financiero australiano necesita una actualización. Aunque la transición será mesurada y cautelosa, el objetivo es una economía fluida, automatizada y con un coste significativamente menor.
Preguntas frecuentes ❓
- ¿Qué anunció el RBA sobre los activos tokenizados el 25 de marzo de 2026? El RBA afirmó que Australia está pasando de las pruebas piloto a la implantación real del dinero tokenizado y las monedas digitales mayoristas. ¿Cuánto podría ahorrar Australia anualmente gracias a la tokenización? El análisis del RBA/DFCRC estima unos 16 700 millones de dólares (24 000 millones de dólares australianos) al año en reducción de fricciones y costes.
¿Qué es el sandbox del DFMI y quién puede participar? El sandbox del DFMI es un entorno de pruebas a largo plazo, dividido en fases, para que bancos y empresas fintech prueben bonos, fondos y otros productos tokenizados bajo supervisión. ¿Cuáles son los principales riesgos que ha destacado el RBA? Los retos clave son la fragmentación de la liquidez, la incompatibilidad de las plataformas y garantizar que los nuevos sistemas digitales estén a la altura de la resiliencia de la infraestructura heredada.














