La policía española desmanteló una banda criminal detrás de un esquema piramidal fraudulento de criptomonedas que defraudó a más de 3,600 víctimas con más de 32 millones de dólares.
La policía española desmantela esquema piramidal de criptomonedas de $32 millones
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Plataforma de Inversión Falsa en Bitcoin
Recientemente, las fuerzas del orden españolas desarticularon una banda criminal detrás de un esquema piramidal fraudulento de criptomonedas que estafó más de 32 millones de dólares a más de 3,600 víctimas. Según un informe, la Policía Nacional detuvo a ocho individuos, incluido el programador informático de Málaga, considerado el cerebro detrás del fraude.
Las detenciones son el resultado de una investigación de tres años sobre el esquema realizada por la unidad antifraude de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional. La investigación descubrió que el cerebro, junto con los otros siete detenidos, creó una plataforma de inversión en bitcoin falsa, la cual promovieron a través de las redes sociales.
Supuestamente, la banda engañó a las víctimas incautas para que entregaran el control de sus dispositivos, ceder sus datos personales y bancarios. También convirtieron miles de euros en nombre de los inversores. Sin embargo, la suerte de la banda se acabó después de que una de las víctimas presentara una denuncia ante la policía, lo que provocó la investigación.
Tras la investigación, los investigadores encontraron que las víctimas fueron atraídas por la promesa de un retorno de inversión del 40% en un mes y 300% en un año. Además de invertir en bitcoin, las víctimas también fueron convencidas de invertir en una moneda virtual sin valor. Un investigador no identificado, comentando sobre el modus operandi de la banda criminal, dijo que inicialmente los inversores recibieron algunos retornos.
El esquema comenzó a colapsar cuando los pagos a los inversores cesaron. Sin embargo, para ese momento, la banda había convertido los fondos de las víctimas, con algunos utilizados para comprar 12 vehículos a motor y cinco motocicletas incautadas por la policía.
Al finalizar la investigación, la Policía Nacional descubrió que la banda había apuntado a 2,718 ciudadanos españoles, mientras que el resto eran nacionales de 36 países diferentes.














