Julia Zanatta, una congresista brasileña, ha expresado preocupaciones sobre los efectos de implementar drex, la CBDC brasileña, en la vida de los ciudadanos. Zanatta enfatizó que drex, si no se implementa adecuadamente, podría llevar a la prohibición del dinero físico y propuso una votación para su implementación final.
La congresista brasileña advierte sobre los riesgos del CBDC Drex, rechaza el proyecto de ley de eliminación del efectivo
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Congresista brasileña advierte sobre el fin del dinero físico a manos de Drex
Julia Zanatta, una congresista brasileña, alertó sobre el posible fin del dinero físico a medida que el país avanza en la implementación de drex, la moneda digital del banco central nacional (CBDC). En una entrevista reciente, Zanatta explicó que ya está planeando establecer varios mecanismos de defensa para evitar que esto suceda, ayudando a los brasileños a mantener su actual libertad económica.
Zanatta presentó recientemente un proyecto de ley para combatir un proyecto de ley ya introducido que busca prohibir el uso de efectivo en Brasil, proponiendo confiar solo en transacciones electrónicas y drex. El proyecto de ley, introducido en 2020, eliminaría gradualmente la impresión de dinero a partir de 2025.
Zanatta se opone a este proyecto, afirmando que el uso de drex debería ser voluntario y no obligatorio porque podría convertirse en una herramienta para ejercer control sobre los brasileños. Hablando con Livecoins, Zanatta declaró que confiar únicamente en estos canales electrónicos presenta diferentes riesgos, incluyendo “control social en nuestras vidas, falta de privacidad, facilidad para gravar toda tu vida sin ninguna opción, persecución política y personas que no saben cómo manipular la tecnología cometiendo serios errores financieros.”
Además, Zanatta explicó que apalancar Drex debería ser voluntario y no obligatorio. También llamó a la audiencia general a aumentar su conciencia sobre estos temas, ya que estas herramientas podrían ser utilizadas para limitar la libertad individual.
Zannatta argumenta que, como nadie aprobó la introducción de drex, propondría una votación general para que los ciudadanos decidan sobre el futuro del proyecto, dado que un cambio de este alcance debería al menos discutirse en el Congreso.
El piloto de drex está actualmente en su segunda fase, enfrentando retrasos debido a la falta de una implementación efectiva para proteger la privacidad de sus posibles usuarios.














