El Club de Blockchain de Stanford publicó un artículo el 28 de marzo presentando “Stablecoins Tipo III,” una nueva categoría de stablecoins generadoras de rendimiento gobernada por contratos inteligentes autónomos, desarrollada por Benjamin y Jae de Cap Labs.
Cap Labs revela Stablecoins Tipo III, prometiendo una generación de rendimiento más inteligente sin supervisión humana
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¿Rendimiento Sin Compromiso? Las Stablecoins Tipo III Proponen un Camino Descentralizado
El artículo publicado en la Stanford Blockchain Review describe un cambio de paradigma en las finanzas descentralizadas (DeFi) con “Stablecoins Tipo III,” un modelo que aprovecha los contratos inteligentes autoaplicables para gestionar de manera autónoma la generación de rendimiento y las protecciones al usuario. Autores por Benjamin y Jae de Cap Labs, la investigación posiciona el Tipo III como una solución a las limitaciones de escalabilidad y seguridad que aquejan a las stablecoins generadoras de rendimiento existentes.

Las stablecoins Tipo III eliminan la gobernanza humana al codificar reglas para la asignación de capital, supervisión de operadores y recurso en contratos inteligentes inmutables. A diferencia de los modelos Tipo I (centralizados) o Tipo II (administrados por DAO), el Tipo III delega la toma de decisiones a “restakers” que colateralizan activos para respaldar a operadores de terceros. Estos operadores generan rendimiento mediante estrategias como préstamos, con restakers incentivados a priorizar la seguridad debido a la exposición directa a riesgos de reducción si las estrategias fallan.
El marco, presentado por Benjamin en el Stable Summit de ETH Denver, aborda desafíos clave en los modelos de rendimiento actuales. Las stablecoins Tipo I dependen de equipos centralizados propensos a obsolescencia, mientras que el Tipo II enfrenta riesgos de corrupción en comités descentralizados. La solución de Cap Labs automatiza cambios de estrategia a través de tasas de interés impulsadas por el mercado y redistribuye los fondos reducidos a los usuarios durante fallos, asegurando un recurso verificable sin intermediarios legales.
Sin embargo, el artículo reconoce compensaciones. Las dependencias complejas de contratos inteligentes introducen riesgos técnicos, y la adopción inicial se limitará a instituciones acreditadas por seguridad. A pesar de esto, los defensores argumentan que la reducción de latencia del modelo y su visión sin permisos a largo plazo podrían desbloquear la adopción masiva de stablecoins generadoras de rendimiento, que actualmente representan solo el 10% del mercado de stablecoins de $200 mil millones.
La innovación de Cap Labs llega mientras las instituciones de TradFi exploran cada vez más las integraciones DeFi. Las stablecoins siguen vinculadas a las debilidades del juicio humano y el control discrecional. El artículo sostiene que las variantes generadoras de rendimiento fracasarán en lograr un crecimiento escalable a menos que la supervisión manual se elimine de la distribución de capital. La arquitectura del Tipo III—anclada en precisión algorítmica—busca armonizar los motivos entre operadores, restakers y usuarios finales a través de la gobernanza impulsada por código.
Como el primer arquitecto del Tipo III, Cap Labs planea un despliegue por fases, inicialmente cortejando a colaboradores institucionales para fortalecer la confianza básica antes de democratizar el acceso. Este plan señala un salto fundamental en la reimaginación de las stablecoins más allá de meras utilidades transaccionales, transformándolas en instrumentos ágiles, optimizados para el rendimiento y protegidos por la responsabilidad criptográfica.














